Al separarme de ti ocurrió lo impensado,
lo intempestivo: a ratos parecía que el corazón
se encogía muy de prisa o le hacían una abertura,
¡fue reamente para él un atentado!
seguramente al comprimirse demasiado.
El corazón sentimental viste al natural
y lo demuestra a través del pálpito o la exaltación
... en la emoción de besarte de acariciarte
de mirarte fijamente a los ojos,
de deleitarme observándote hasta el final.
Al separarme de ti el mundo se volvió ordinario
no volvió haber por quien pensar a diario
mientras pude al corazón sellar la sutura
pero no es lo mismo tenerlo remendado.
Me quedó únicamente olvidarte
¡pues quien ama de verdad siempre se queda con lo peor!
tertulias nocturnas, un cuaderno, un esfero y un lápiz
y la sombra tuya cobijándome
lo intempestivo: a ratos parecía que el corazón
se encogía muy de prisa o le hacían una abertura,
¡fue reamente para él un atentado!
seguramente al comprimirse demasiado.
El corazón sentimental viste al natural
y lo demuestra a través del pálpito o la exaltación
... en la emoción de besarte de acariciarte
de mirarte fijamente a los ojos,
de deleitarme observándote hasta el final.
Al separarme de ti el mundo se volvió ordinario
no volvió haber por quien pensar a diario
mientras pude al corazón sellar la sutura
pero no es lo mismo tenerlo remendado.
Me quedó únicamente olvidarte
¡pues quien ama de verdad siempre se queda con lo peor!
tertulias nocturnas, un cuaderno, un esfero y un lápiz
y la sombra tuya cobijándome