Childe Harold
Poeta recién llegado
Rapsodia para unos labios...
Camino prófugo, en el silencio
Camino prófugo, en el silencio
de un tierno y sempiterno atardecer,
deshojo los pétalos de ese tiempo
ataviado en claveles del ayer.
Los pasos rezagan melodía y eco,
mortal mis mustias venas al arder,
muerto, inerte arrabal de locos versos
que adolece el alma, aroma a mujer.
Presagio conmovedor de los besos,
que ese día apenas supe esconder,
demencias acicaladas por rezos,
frenesíes del más fino placer.
Tales son sus venerados recuerdos,
altar, vientre pagano de ciprés,
un útero fértil de sangre hirviendo,
labios pintados que no olvidaré.