LuKaS
L'enfant terrible
Con los ojos tristes siento frío.
No hay nada que me abrigue.
Sin brazos de amor o amigos,
sólo, con mi corazón abatido,
camino en la nieve del olvido.

Y mis pies desnudos se funden en el hielo,
Amarga melancolía, invades mi garganta,
horadando mis pulmones cuando respiran
el aire de diamantes que congela mi saliva.

Y pensar que una pequeña lágrima,
siendo eterna primogénita del agua,
se desliza, adentrándose en mi boca.

No es sal. Y no me sabe nada amarga.
¡Nieve que has logrado transformarla,
en agua dulce que puede embriagarme!
Alquimia en una noche muy larga.
Amalgama que no resultará en oro.
Eterno imploro, pero breve pausa,
en que mi cuerpo yace hacia el suelo.
No están sus manos para mi consuelo.
¿De qué me serviría mirar alrededor,
si en medio de tanta soledad, el hielo,
Melancolía helada...
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