Juan Palacios
Poeta recién llegado
Poemas inacabados por las esquinas
De mi corazón tirados, vestidos de recuerdo
Esta noche me han llamado.
-Échanos de casa o acostúmbrate
A vivir con el “te quise” de esa dama
Que tanto creías tener enamorada- resoplaban.
-Os he de dejar-soñé- pero ya sufriréis,
Pronto os quemareis en la hoguera de San Juan.
Mi corazón arderá y tras ello, nuevas flores nacerán,
Que no espero que en espino de nuevo de convertirse han.
Su calor me marcó, como a fuego se clava al caballo
El sello candente de hierro, y con fuego empezaré
Mi nuevo existir. Mi antaño querer, un sueño borroso
Privado de rojo será para mí.
Y luego, el fuego en frío se convertirá.
Las penas ahogadas en vino,
Reprimidas por cansinas, al desván del olvido
El camino emprenderán.
Mi alma, de nuevo, será la de un chiquillo,
De ropa blanca, de ojos claros fijos sobre la mar,
Atento al oleaje, que de nuevo mece suave.
Y tras la calma, tempestad.
De mi corazón tirados, vestidos de recuerdo
Esta noche me han llamado.
-Échanos de casa o acostúmbrate
A vivir con el “te quise” de esa dama
Que tanto creías tener enamorada- resoplaban.
-Os he de dejar-soñé- pero ya sufriréis,
Pronto os quemareis en la hoguera de San Juan.
Mi corazón arderá y tras ello, nuevas flores nacerán,
Que no espero que en espino de nuevo de convertirse han.
Su calor me marcó, como a fuego se clava al caballo
El sello candente de hierro, y con fuego empezaré
Mi nuevo existir. Mi antaño querer, un sueño borroso
Privado de rojo será para mí.
Y luego, el fuego en frío se convertirá.
Las penas ahogadas en vino,
Reprimidas por cansinas, al desván del olvido
El camino emprenderán.
Mi alma, de nuevo, será la de un chiquillo,
De ropa blanca, de ojos claros fijos sobre la mar,
Atento al oleaje, que de nuevo mece suave.
Y tras la calma, tempestad.