Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Al amanecer suenan alegres las campanas
cantan las horas suavemente,
despertando tu Alma, tu mente
mientras alegre me asomo a las ventanas.
Desayuno de café y tostadas
que animan al cuerpo a respirar,
con ese aliento del monte, de las hadas
digno de admirar.
Me calzo zapatillas andariegas
me encauzo hacia la cima de mi monte,
llevo mi cantimplora de agua, que abrillante
el empinado camino y sus sendas.
El misterio de la cumbre llega
al sentarte a descansar y meditar
la alegría de un nuevo respirar,
y llenar de aire, la bodega.
Rosario de Cuenca Esteban
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