Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Te temo malicia, te temo,
te temo como temo al abismo,
te temo como temo al terror,
y ya es malicia tener que temerme a mí mismo
y no ser malicia esa presunción.
Y te amo, te amo codicia,
que codicia, si codicia al amor,
no es codicia por ser maliciosa,
si por tenerte de hermosa
la codicia es malicia de ardor.
Si me oyes, si me escuchas, si me sientes,
dame un toque de fragancia,
vuelve al loro colibrí,
seas del toro la elegancia
que tu espalda se convierta en mi rocín.
Ya te oigo, ya te escucho, ya te siento,
y mi espalda se resiente de tu espín;
no me pidas el aroma, ni del toro gentileza,
tu vileza es ser un miura y tener morro,
más que un cerdo y me perdone el gran viril.
No comprendo que te enfades
por un polvo que no di,
por detrás es mucho más, ya sabes,
por delante lo llamamos pedigrí.
te temo como temo al abismo,
te temo como temo al terror,
y ya es malicia tener que temerme a mí mismo
y no ser malicia esa presunción.
Y te amo, te amo codicia,
que codicia, si codicia al amor,
no es codicia por ser maliciosa,
si por tenerte de hermosa
la codicia es malicia de ardor.
Si me oyes, si me escuchas, si me sientes,
dame un toque de fragancia,
vuelve al loro colibrí,
seas del toro la elegancia
que tu espalda se convierta en mi rocín.
Ya te oigo, ya te escucho, ya te siento,
y mi espalda se resiente de tu espín;
no me pidas el aroma, ni del toro gentileza,
tu vileza es ser un miura y tener morro,
más que un cerdo y me perdone el gran viril.
No comprendo que te enfades
por un polvo que no di,
por detrás es mucho más, ya sabes,
por delante lo llamamos pedigrí.
Última edición: