Cuervo4141
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Calsina mi alma atormentada,
envuelve en polvo de ácido la idiotez de mi rostro!
¡Cubre en llagas de putridez!
La ultima gota de sangre coagulada
que se vacía entre la aridez del jardín muerto.
¡Rompe las cadenas de acero al rojo vivo!
Que quema cada hueso putrefacto y descalzinado,
que se vuelve polvo que se lleva el viento.
¡Urga con garras destructoras!
Los últimos latidos de ese corazón seco
y destrozado en heridas punzo cortantes en agonía de muerte.
¡Saborea el arsénico!
De los labios descarnados,
que enmarcan la pútrida dentadura,
del dolor y la lejanía de la dulzura.
¡Plasma con estiércol!
¡La firma endeble de la eternidad monstruosa;
de los aullidos lamentables de tu vida miserable,
en la lapida eterna que llevará tu nombre!
envuelve en polvo de ácido la idiotez de mi rostro!
¡Cubre en llagas de putridez!
La ultima gota de sangre coagulada
que se vacía entre la aridez del jardín muerto.
¡Rompe las cadenas de acero al rojo vivo!
Que quema cada hueso putrefacto y descalzinado,
que se vuelve polvo que se lleva el viento.
¡Urga con garras destructoras!
Los últimos latidos de ese corazón seco
y destrozado en heridas punzo cortantes en agonía de muerte.
¡Saborea el arsénico!
De los labios descarnados,
que enmarcan la pútrida dentadura,
del dolor y la lejanía de la dulzura.
¡Plasma con estiércol!
¡La firma endeble de la eternidad monstruosa;
de los aullidos lamentables de tu vida miserable,
en la lapida eterna que llevará tu nombre!