Cuervo4141
Poeta que considera el portal su segunda casa
Víbora enroscada en las ramas del pensamiento;
medusa que paraliza las letras oscuras del firmamento;
sombras del albor entre calderas de fantasía;
loza de locura en la cruz de las magnolias.
Mirada de fuego cual dragón herido,
alas de sabanas desgarradas y maltrechas;
imperio derruido entre musgos de higueras asesinas.
Sagradas ninfas entre el edén de la cordura;
cadenas de yugo prosaico;
olas de furia en rugido de tormento,
lóbregas torturas de la escritura.
Velas esparcidas entre los senderos garabatos;
atrofiadas lineas entre el mar embravecido,
átomo de esferas boreales al cielo torvo.
Paraliza pluma y escritura,
el desliz impuro de la incapacidad
de la sombra oscura que clava olvido,
en los siglos efimeros del velo ocre.
Dioses del olimpo, esclavos de las penas;
rubros de lo arcaico y lo gótico eterno,
difuminando en la prehistórica
cadena de la soledad carnívora.
medusa que paraliza las letras oscuras del firmamento;
sombras del albor entre calderas de fantasía;
loza de locura en la cruz de las magnolias.
Mirada de fuego cual dragón herido,
alas de sabanas desgarradas y maltrechas;
imperio derruido entre musgos de higueras asesinas.
Sagradas ninfas entre el edén de la cordura;
cadenas de yugo prosaico;
olas de furia en rugido de tormento,
lóbregas torturas de la escritura.
Velas esparcidas entre los senderos garabatos;
atrofiadas lineas entre el mar embravecido,
átomo de esferas boreales al cielo torvo.
Paraliza pluma y escritura,
el desliz impuro de la incapacidad
de la sombra oscura que clava olvido,
en los siglos efimeros del velo ocre.
Dioses del olimpo, esclavos de las penas;
rubros de lo arcaico y lo gótico eterno,
difuminando en la prehistórica
cadena de la soledad carnívora.