Orfelunio
Poeta veterano en el portal
MIMO
Expositivo
Ceremonioso
Calcomanía
Grandilocuente
Cascalotodo
Retortijones
Superdotado
Soy un mimo y soy un clown,
de nariz roja, roja, roja,
soy el mimo del amor.
Corroborando
el despilfarrar,
un pasito para adelante
un pasito para atrás.
Ojo a la izquierda
y a la derecha,
sin mover la mueca.
¡Cuclillas!
Manos sobre las mejillas
con mirada asombrada,
poco a poco para arriba
subo el muro de la vida,
y la sorpresa es alegría
con tristeza singular.
Garabateo y ni una salida,
sólo sonrisas
por si me dan,
ese pago maravilla
con el don del capital;
y de nuevo subo el muro
y algún niño fue el tocar,
que quitó la mascarilla
en sus dedos de verdad;
y caí con tanta rima
que es transeúnte lo que trina
en la temida humanidad.
Cuando todos me miraban
retorciéndose el gabán,
dijo el niño: ¡es mentira!
Se me puso el alma roja
sin saber qué dibujar,
mientras todos se reían
un domingo de guardar.
¡Qué tristeza más amarga!
Pobre niño entre ese mal,
le quitaron lo sencillo
del mirar para soñar.
Dijo un padre sin motivo
que es chocante el carcamal:
hijo mío, no me río
es que el mimo está pedal,
y nos sube en bicicleta
que debió beber, mal vino,
con apuro al maquillar,
ese muro pirueta
que no pudo simular.
Allí quedó mimo,
y sigue siendo un show,
sobrio, o bebido,
lo del vino es el instinto,
y el clown inspiración.