Howl&Dream
Poeta recién llegado
Yacía aquel hombre tendido en el suelo;
El brillo en sus ojos ha desaparecido,
Dejando a su paso un profundo vacio
Que ha llenado con alcohol y con sueños
Aquellos que lentamente se tornaron en pesadillas,
Que han desgarrado su espíritu de lucha.
El dolor en su alma, su más grande agonía;
Las lagrimas en su cara, clara señal de penumbra,
Lentamente levanta su vista al cielo,
Pensado en el futuro que ha perdido,
Ahora sabe que su mundo pasó al olvido;
Sabe bien que ya no existe ningún consuelo.
Mas su destino aún le guarda una sorpresa,
Pues a la distancia una ilusión vislumbra.
Aquella dama que lentamente le acecha
Para curar su herida más profunda.
El hombre, como puede, en pie se pone,
Sacando fuerzas que su cuerpo ya no tiene
.Quien le impulsa a seguir es su agotada mente,
Pues por esa belleza, él mismo se miente.
Después de mirar detalladamente sus ojos,
Por fin en su mente todo se aclara.
Ya resignado se olvida de todo,
Y este verso a su oído exclama:
"Dulce señora,
Escúchame atentamente,
Pues será el último deseo
Que en este mundo exprese:
Se sutil, se vehemente,
Se tan tierna como inocente.
Pero por favor se certera,
Mi amada y oportuna muerte..."
El brillo en sus ojos ha desaparecido,
Dejando a su paso un profundo vacio
Que ha llenado con alcohol y con sueños
Aquellos que lentamente se tornaron en pesadillas,
Que han desgarrado su espíritu de lucha.
El dolor en su alma, su más grande agonía;
Las lagrimas en su cara, clara señal de penumbra,
Lentamente levanta su vista al cielo,
Pensado en el futuro que ha perdido,
Ahora sabe que su mundo pasó al olvido;
Sabe bien que ya no existe ningún consuelo.
Mas su destino aún le guarda una sorpresa,
Pues a la distancia una ilusión vislumbra.
Aquella dama que lentamente le acecha
Para curar su herida más profunda.
El hombre, como puede, en pie se pone,
Sacando fuerzas que su cuerpo ya no tiene
.Quien le impulsa a seguir es su agotada mente,
Pues por esa belleza, él mismo se miente.
Después de mirar detalladamente sus ojos,
Por fin en su mente todo se aclara.
Ya resignado se olvida de todo,
Y este verso a su oído exclama:
"Dulce señora,
Escúchame atentamente,
Pues será el último deseo
Que en este mundo exprese:
Se sutil, se vehemente,
Se tan tierna como inocente.
Pero por favor se certera,
Mi amada y oportuna muerte..."
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