nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Nos sentimos dueños de nuestro amor,
jamás nos cansaremos de amarnos
nuestros corazones están tan unidos
que son felices a cada momento.
Siente mis brazos como rodean tu cuello,
tú me coges y me rodeas por la cintura,
me abrazas, nuestros cuerpos se estremecen,
rozándose uno con el otro, van desprendiendo
esa pasión que sentimos en nuestros adentros.
Nuestras bocas se van juntando poco a poco
y al encontrarse separamos nuestros labios,
nuestras lenguas se entrelazan entre ellas,
mientras saborean esa miel tan dulce,
nosotros disfrutamos de ese placer tan inmenso
que nos produce llegar a ese extremo de deseo...
Soy la mujer que en tu sueño se refleja,
que te acaricia con las manos de seda
dejando cada noche tu lecho impregnado,
del aroma que mi piel deja sobre tu cuerpo.