Duermes al costado de absurdas repreguntas,
repitiendo hasta el hartazgo lo que nunca has ignorado;
vuelves, cual infante de marina y desenfundas
la estrategia desafiante que siempre ha resultado
Ambigua y somnolienta besas con locura,
desnudo y excitado me rindo a tu hermosura;
despierta te hacés frágil, vestido me oculto,
y el tiempo que nos grita, cobardes inconclusos.
Déjame decirte que la risa es contagiosa,
asumir con diplomacia es una apuesta peligrosa;
sospecho de la garúa, desconfía de mis refranes,
permíteme éste rima, aunque huela a cobarde.
Duermes a la sombra de huellas del pecado
respirando los aromas del deseo cómplice;
conmueves en el silencio entre tus manos
y mis respiros, reconstruyendo la pirámide
repitiendo hasta el hartazgo lo que nunca has ignorado;
vuelves, cual infante de marina y desenfundas
la estrategia desafiante que siempre ha resultado
Ambigua y somnolienta besas con locura,
desnudo y excitado me rindo a tu hermosura;
despierta te hacés frágil, vestido me oculto,
y el tiempo que nos grita, cobardes inconclusos.
Déjame decirte que la risa es contagiosa,
asumir con diplomacia es una apuesta peligrosa;
sospecho de la garúa, desconfía de mis refranes,
permíteme éste rima, aunque huela a cobarde.
Duermes a la sombra de huellas del pecado
respirando los aromas del deseo cómplice;
conmueves en el silencio entre tus manos
y mis respiros, reconstruyendo la pirámide