Gecito Dzuba
Poeta recién llegado
Te conocí aquella noche fría y cansada
Hola dijiste, hola te dije yo.
Te conocí, aquel sabor tan dulce y lejano,
Tu me besaste, a ti te besé yo.
Tus manos, llenas de pasión me rodearon,
Encadenaron, sin piedad.
Tus labios, tus besos sin futuro me hirieron
Como el filo de maldad.
Y te amé, a mi manera, sin amar, sin amargar.
Yo te amé, amé amar.
Con el amor de un instante, tan solo un instante
Te amé, te deseé.
Que seas mi capricho, capricho permanente,
Así te amaré y no olvidaré.
Que seas solo fruta, una fruta hechicera
De la que nunca gozaré.
Te quiero, sin amar, te quiero sin querer
Tan solo mucho.
Y te adoro, tu cuerpo, su sabor y su sudor
Tan solo mucho.
Y te deseo, mas que amo, mas que no
Y mas que yo podría.
Te esperaré, te llamaré, y nunca te tendré
Por mucho que quería.
Hola dijiste, hola te dije yo.
Te conocí, aquel sabor tan dulce y lejano,
Tu me besaste, a ti te besé yo.
Tus manos, llenas de pasión me rodearon,
Encadenaron, sin piedad.
Tus labios, tus besos sin futuro me hirieron
Como el filo de maldad.
Y te amé, a mi manera, sin amar, sin amargar.
Yo te amé, amé amar.
Con el amor de un instante, tan solo un instante
Te amé, te deseé.
Que seas mi capricho, capricho permanente,
Así te amaré y no olvidaré.
Que seas solo fruta, una fruta hechicera
De la que nunca gozaré.
Te quiero, sin amar, te quiero sin querer
Tan solo mucho.
Y te adoro, tu cuerpo, su sabor y su sudor
Tan solo mucho.
Y te deseo, mas que amo, mas que no
Y mas que yo podría.
Te esperaré, te llamaré, y nunca te tendré
Por mucho que quería.