Mystique
Poeta recién llegado
Abrigo ese silencio que te viste de pies a cabeza,
y en el calor de ese abrazar me desdibuja,
en el tañer del beso, la afonía muerde;
cual encanto de ignotas pieles que arrebuja.
Se hace mudo el trueno en tu angelical presencia,
y cuando palabra alguna no fluye de tu boca,
el intenso azul de la noche, más azul se hace;
y esa profunda elipsis en tu rostro me provoca.
En la febril distancia el mutismo te hace reina,
porque tu amor me besa en palabras que no agitan;
y me estremece el aliento, tu sonido sin sonido,
y me aviva la llama en los sentidos que palpitan.
No puede ser dichoso el amar con barreras,
y aquel que no se arriesga tampoco puede serlo
las manos de un amante acarician sin un ruido
pues no precisan notas para comprenderlo.
El roce de la luna le da brillo a tu sonrisa,
llevando muy adentro cautivo el embeleso;
mi alma sabe bien de tu silente conquista,
y acepta tu propuesta sellándola en un beso.