MARIO CUADROS
Intento de poeta
Al anochecer;
absorto en aquella ferviente música
que es tu voz,
evocada de todas las tardes ,
de todas las elevadas vidas
de dioses encontrados,
y también nacidos en mis versos.
Se va meciendo un poema
que visto de pena.
Se van encontrando mis temores.
Reclamando a mis amores.
¡sí! amores... en plural!
Amor a tus ojos, amor a tus dedos,
amor a tus palabras:
"ven", "hola"; así en plural!
Se van encontrando mis soledades
en rincones donde me refugiaba.
Se va inspirando, el sueño,
de mis amarguras.
Porque el melancolismo en la noche
cansa, cansa mucho.
Y tú estás absorta en ese sueño.
Casi plasmada en mi verso.
Toco el fondo de una fluidez innata
que me provoca tu ser.
Mi musa, mi inspiración, mi secreto.
Me acortas el día.
Ya no tengo noche, se ha vuelto sueño.
Se ha vuelto poema.
absorto en aquella ferviente música
que es tu voz,
evocada de todas las tardes ,
de todas las elevadas vidas
de dioses encontrados,
y también nacidos en mis versos.
Se va meciendo un poema
que visto de pena.
Se van encontrando mis temores.
Reclamando a mis amores.
¡sí! amores... en plural!
Amor a tus ojos, amor a tus dedos,
amor a tus palabras:
"ven", "hola"; así en plural!
Se van encontrando mis soledades
en rincones donde me refugiaba.
Se va inspirando, el sueño,
de mis amarguras.
Porque el melancolismo en la noche
cansa, cansa mucho.
Y tú estás absorta en ese sueño.
Casi plasmada en mi verso.
Toco el fondo de una fluidez innata
que me provoca tu ser.
Mi musa, mi inspiración, mi secreto.
Me acortas el día.
Ya no tengo noche, se ha vuelto sueño.
Se ha vuelto poema.