Nikusha
Poeta que considera el portal su segunda casa
Recorriendo suavemente
mis mejillas,
me arrullas
como a una niña.
Te metes cual directa
y certera flecha,
atravesando las células diana
de mi cabeza.
Deliciosa locura,
baile de neuronas.
Electricidad masticable.
Travesuras…
Y toda yo,
gotas de elixir concentrado.
Embriagador éxtasis,
¡divino perfume que cura!
Última edición: