ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el canto suspendido del viento andino,
pule la gracia de tus cumbres florecida.
El vuelo magistral del cóndor fecunda el cielo,
la hora matinal deshoja margaritas en tu pelo
Óleo perfecto, pintura de mujer en un espejo
enmarcado con las huellas de sus manos,
se queda en silencio, atónito, perplejo
inquietante belleza no es en vano
En un instante se desvanece su mirada ,
tras su espalda de nieve inevitablemente blanca
se inventan en sus nidos las palomas
y en los ecos de sus pasos una huella de jaguar
bebió su aroma
Sin titubear dirá el espejo
a los ojos de quien quiera:
la vi desnuda, la vi serena
vanidosa, muy serena
un encanto de sirena
Geber Pérez Ulín.