Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Danza de Amor
Cuando llegue la tarde
no me digas me voy,
quédate con tu amante
un ratito más hoy.
Tú me llevas al cielo,
y en el cielo ya estoy,
no te vayas, que infierno,
me vendrá sin tu amor.
Ese día que seas, mi vida,
de mi ser, el sol y la luna,
pasaremos las noches en una
isla de flor siempre viva.
Tu marido te espera
junto a un carro tendido ,
vete alegre, no sea,
que descubra este nido.
Yo me iré hacía el río,
soy el rey de los peces,
y esperando tu anzuelo
quedaré peje umbrío;
aún queriendo las veces
toda espera es anhelo,
y en tu pesca bajío.
Rondaré junto al aura
que despide tu aroma,
que es la flor, mi Rosaura,
que tu frente corona.
Si él tuviera algún mar
para echar su redoma,
no haría falta la red,
ni en tu mano maroma,
que este nudo es con fe
sin que quepa la duda,
y el amante Minué
frente a ti se desnuda.