Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Crucifixión
Donde el mar termina en espuma,
allí te buscaré, donde el río muere,
donde el puma acecha a la carnada,
donde cada uno se miraba,
sin decirse nada cierto, y cierto es nada,
que mirándote a los ojos, negra noche,
oscura tundra, me desespero todo
por tu misterio, sin tu mirada.
Sólo al viento quedó una rama
caída y sin hojas verdes, sólo amarillas,
que el tiempo aja y se deshacen;
y en el recuerdo del son quebrado,
la rama rompe, el olvido mata,
resucito entre la pura nieve,
y sigo vivo sobre tu escarcha.
Y llegaron luces, y llegaron soles,
y al derretir te visionaba;
eran abrazos de los fotones,
el sentimiento que nunca acaba,
y vi la sangre a borbotones,
dos corazones que se entrelazan,
en un espacio que no está el tiempo
donde tu amor crucificaba.