Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La política satánica
El diablo no es otro
que yo mismo diablo,
cuando pienso en el otro
que es Satán por humano.
Quisiera ocultaros
cuales son mis principios,
perdonad si no aclaro,
que los mismos inicios.
Cuando un ángel se pierde
sólo busca su sitio,
y lo encontró entre la plebe,
que es demonio y obispo.
Con el tiempo llegaron los reyes,
con el tiempo se hicieron bonitos,
con el tiempo el averno y sus bueyes
sirven prados llenos de vicios.
Es Satán que nos habla de leyes,
engañando a todos los cristos,
porque ofrece mieles y leches,
y nos quita del ser el oficio.
Sacerdote es el humano
de su casa y de su sol,
y los reyes son fulanos,
los políticos de alcohol,
que creyéndose aún imperio
dicen ser de los romanos
el derecho impostor.
El trono está ocupado
por las cortes demoníacas,
aunque sean destronados,
pensarán que son maníacas
las costumbres de los pueblos,
que en las fiestas dionisíacas
beben tanto mosto,
que les cambia el santo rostro
con las varas policíacas.
Dijo el hombre:
la violencia es el último recurso
Incompetentes los gobiernos,
resucitan los infiernos
y de ella hacen mucho uso.
No hay que ser muy listos,
con mirarse a los espejos;
que demonios no andan lejos,
los tenemos a pellizcos.