Daniel leuzzi
Poeta recién llegado
[FONT="] Entre esa tarde y la mañana siguiente, el escupitajo protector inspeccionó los restaurantes y las muñecas certificadas en rojo.[FONT="] Como un sereno con una botella, se asomó por diversas ventanas y encontró su diploma de verdugo. Se acostó sobre una bolsa de arpillera vieja y añoró a aquellas mujeres con candados de oro en sus corazones. No había explicaciones científicas para ellas ni para la vida.[FONT="] Escuchó el latido de su corazón guardado en el placard y le dio la espalda. [FONT="] Era inútil rescatarlo.