moy
Poeta recién llegado
Nieva en tus ojos
Juega el paladar a inventar la sensación del frio.
Hilos, solo hilos de las ciudades tejidas del ovillo del arcoíris
guardan en sus almas finas un poco de color, un poco de inocencia,
un poco de amor y así las luces nunca jamás llorarán,
¿No era más sencillo recorrer la ciudad en un charco de hielo
o pintar armonías en los delirios del fuego lento
al final del estuche de recuerdos?
Levitan en mis adentros faros invernales,
aquí las avenidas fingen un teatro de neblina
con tantas voces que bailan ballet al ritmo de las fuentes
suspira y es escarcha el alma de la ilusoria metrópoli fría
ese gigantesco monumento que envidian las estrellas,
es apenas el títere que mueven a voluntad tus iris.
Y así han dejado los ángeles plumas perlas,
en la piel de la nieve como marcas indelebles
del beso de una rosa-medianoche; marchita
de esperar el roció de lagrimas, que nunca he de cantar.
Nieva en tus ojos faltos de música,
como el sonido sin vida que se congela en timbres de un ayer;
nieva en tus ojos faltos de amor
como la escena dramática, del fallecer de una muñeca sin alma.
15/10/2012
Juega el paladar a inventar la sensación del frio.
Hilos, solo hilos de las ciudades tejidas del ovillo del arcoíris
guardan en sus almas finas un poco de color, un poco de inocencia,
un poco de amor y así las luces nunca jamás llorarán,
¿No era más sencillo recorrer la ciudad en un charco de hielo
o pintar armonías en los delirios del fuego lento
al final del estuche de recuerdos?
Levitan en mis adentros faros invernales,
aquí las avenidas fingen un teatro de neblina
con tantas voces que bailan ballet al ritmo de las fuentes
suspira y es escarcha el alma de la ilusoria metrópoli fría
ese gigantesco monumento que envidian las estrellas,
es apenas el títere que mueven a voluntad tus iris.
Y así han dejado los ángeles plumas perlas,
en la piel de la nieve como marcas indelebles
del beso de una rosa-medianoche; marchita
de esperar el roció de lagrimas, que nunca he de cantar.
Nieva en tus ojos faltos de música,
como el sonido sin vida que se congela en timbres de un ayer;
nieva en tus ojos faltos de amor
como la escena dramática, del fallecer de una muñeca sin alma.
15/10/2012
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