Ramon bonachi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi corazón te condena
a cadena perpetua,
cautiva de por vida
es mi sentencia amor,
y vivirás para siempre
encerrada en mi pecho,
Aras compañía,
a los recuerdos
de mi pasado,
que como tú ,
quedaron encerrados
en mi mente,
allí quedaras amor
atada a mi memoria.
Obligada estas pues
a vivir conmigo,
eres prisionera
de lo que llaman cariño,
nadie me obligo a amarte,
sin embargo ahora
me muero por quererte.
Si huye de mi la suerte,
y el tiempo se empeña
en liberarte de mi sentencia,
entonces ,
aunque no pueda reconocerte,
no olvides
que mis ojos dirán te quiero
aunque no estés en mi memoria.