Sigo trasnochando a ciegas
sentado en el umbral de tus ojos,
impaciente por saciar tus antojos
perdido entre el túnel de tus piernas.
Sigo deslizandome por tu pelo
acariciando suavemente tus mejillas,
me acurruco en el brillo de tus pupilas
anudando tus deseos con los dedos.
Sigo sintiendo a solas
el calor del roce de tus labios,
aliñando con el sabor de tus agravios
el vacío de mís horas.
sentado en el umbral de tus ojos,
impaciente por saciar tus antojos
perdido entre el túnel de tus piernas.
Sigo deslizandome por tu pelo
acariciando suavemente tus mejillas,
me acurruco en el brillo de tus pupilas
anudando tus deseos con los dedos.
Sigo sintiendo a solas
el calor del roce de tus labios,
aliñando con el sabor de tus agravios
el vacío de mís horas.