Glendalis Lugo
Poeta veterano en el portal
Una más en la sala de espera, confundida, desesperada, pensando en la razón de estar allí. Se tocaba el vientre, eran solo dos meses, no había nada, no tendría de qué arrepentirse. La llamada de la secretaria la despertó del letargo, sus piernas no respondían, si cruzaba esa puerta al salir todo cambiaría, un último esfuerzo, debía tomar valor. Se levantó muy lentamente, dubitativa, mas su mano giró la perilla veloz, por si se arrepintiese. Se abrió la puerta y con mucha tristeza pensó: " Si tan solo me hubiera llamado..."
Última edición:
::