Ania Kupuri
Poeta recién llegado
Me abres tus brazos como el cielo mismo
niño de sonrisa de palomas
creces a la par de mis alegrías de estaño
te haces luz callada
a los dolientes rezagos de la vida.
Niño de mil noches y mil días
pañuelo de heliotropos que guarda lágrimas
tan amargas como las despedidas.
Eres música y sueño;
juegos multiformes que aguardan a tus manos.
Canto de esperanzas en pequeño - ¡Pequeñito!-
Ámbar tus cabellos, ámbar tus ojitos
y los motivos que dejas en cada caricia tuya
dentro de este corazón algo añejo
que palpita con tus risas de oro y plata.
Ávido mi camino a tus solturas de encanto
de ángel , de brisa en las tardes quemantes y solas
a tus maneras de amarme
al toque de tus deditos ingenuos
a tus diamantes entre nardos, entre hojas
Niño de mil días y mil noches:
No olvides a esta mente vívida y temblorosa
No cierres tus bellezas a esta alma
que encuentra en ti, las promesas de Dios
y un poco de remanso entre las olas
¡Mi niño en capullo de mariposa!
©
niño de sonrisa de palomas
creces a la par de mis alegrías de estaño
te haces luz callada
a los dolientes rezagos de la vida.
Niño de mil noches y mil días
pañuelo de heliotropos que guarda lágrimas
tan amargas como las despedidas.
Eres música y sueño;
juegos multiformes que aguardan a tus manos.
Canto de esperanzas en pequeño - ¡Pequeñito!-
Ámbar tus cabellos, ámbar tus ojitos
y los motivos que dejas en cada caricia tuya
dentro de este corazón algo añejo
que palpita con tus risas de oro y plata.
Ávido mi camino a tus solturas de encanto
de ángel , de brisa en las tardes quemantes y solas
a tus maneras de amarme
al toque de tus deditos ingenuos
a tus diamantes entre nardos, entre hojas
Niño de mil días y mil noches:
No olvides a esta mente vívida y temblorosa
No cierres tus bellezas a esta alma
que encuentra en ti, las promesas de Dios
y un poco de remanso entre las olas
¡Mi niño en capullo de mariposa!
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