luna isabella
Poeta recién llegado
Tus manos no me dicen
nada, son toscas y abruptas
Rosan como veletas.
Son fugases como cometas,
e hirientes como saetas.
Son como rosas marchitas
colmadas de espina.
Son estériles , como planta
sin fruto.
Tus manos no suspiran,
se asfixian entre ellas,
en sus propias querellas
Ellas no me sienten,
porque viven anhelando
cortar estrellas.
Su calor me sabe vano,
son frias como los glaciales
del infinito océano
Tus manos fluyen veneno
insípidas, irritantes como la hiedra.
¡Manos vacías, manos de piedra!
nada, son toscas y abruptas
Rosan como veletas.
Son fugases como cometas,
e hirientes como saetas.
Son como rosas marchitas
colmadas de espina.
Son estériles , como planta
sin fruto.
Tus manos no suspiran,
se asfixian entre ellas,
en sus propias querellas
Ellas no me sienten,
porque viven anhelando
cortar estrellas.
Su calor me sabe vano,
son frias como los glaciales
del infinito océano
Tus manos fluyen veneno
insípidas, irritantes como la hiedra.
¡Manos vacías, manos de piedra!
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