Elisalle
Poetisa
ECO O O O…
Espera,
en el extremo de tu esencia
la lujuria de mi aliento delirante,
recíbelo anhelante
y devuelve convertido en mariposas
que cambiarán el tono de las rosas
con el conjuro de tu beso palpitante.
Espérame,
no puedo ir contigo ahora,
el esfuerzo caminante desgastaría mis horas
y quiero estar fresca cuando no deba ser ausencia
en la gloria de los bosques donde habitas,
en donde te sueño desde infante,
desde cuando espantabas mis años.
Hay en mi semblante un aspecto de lluvia
y harapos de amante
que quiere gritarte como entonces
para no quedarme en la duda:
¿Por qué siempre devolviste mi voz?
¿Por qué no la dejaste?
Y sigo esperando porque ya no soy aquella,
exijo explicaciones de GRANDE.
Hay un intento de furia arrogante,
de leona en celo que quiere asustarte
en lo más recóndito de los lugares;
en el extremo de lo altares-natura, fascinantes.
¿Por qué me dejaste con la duda?
¿Por qué en vez de ser eco no respondiste con la tuya?
No soy tranquila ni me visto de Luna,
en pelo monto el corcel del deseo, ya no me espanto
y cuando me vienen ganas salgo a buscarte,
algo me debes desde hace tanto… Tanto miedo.
Quédate allá,
en donde sabrás de mis caricias,
enredándote en lo susurrante
porque serán tantas las veces
que vaya y regrese, seduciendo tu hombría
y no voy a quedarme,
solo mi canto voy a dejarte,
hasta asesinar la voz voy a gritarte,
hasta que me canse,
hasta que me canse,
hasta cuando mil Aleluyas no puedas devolver al instante.
Tú vendrás conmigo trayendo todo el sonido,
mis recuerdos entre los pinos van a quedarse.
Hoy eres, existes y he vivido para esperarte,
una respuesta debes darme porque ahora, eco asfixiado,
serás tú quien no quiera devolver el hilo de mi garganta
cuando me hayas amado…
Margarita
25/10/2012
Porque todos los miedos
hay que enfrentarlos,
algún día.
hay que enfrentarlos,
algún día.
Espera,
en el extremo de tu esencia
la lujuria de mi aliento delirante,
recíbelo anhelante
y devuelve convertido en mariposas
que cambiarán el tono de las rosas
con el conjuro de tu beso palpitante.
Espérame,
no puedo ir contigo ahora,
el esfuerzo caminante desgastaría mis horas
y quiero estar fresca cuando no deba ser ausencia
en la gloria de los bosques donde habitas,
en donde te sueño desde infante,
desde cuando espantabas mis años.
Hay en mi semblante un aspecto de lluvia
y harapos de amante
que quiere gritarte como entonces
para no quedarme en la duda:
¿Por qué siempre devolviste mi voz?
¿Por qué no la dejaste?
Y sigo esperando porque ya no soy aquella,
exijo explicaciones de GRANDE.
Hay un intento de furia arrogante,
de leona en celo que quiere asustarte
en lo más recóndito de los lugares;
en el extremo de lo altares-natura, fascinantes.
¿Por qué me dejaste con la duda?
¿Por qué en vez de ser eco no respondiste con la tuya?
No soy tranquila ni me visto de Luna,
en pelo monto el corcel del deseo, ya no me espanto
y cuando me vienen ganas salgo a buscarte,
algo me debes desde hace tanto… Tanto miedo.
Quédate allá,
en donde sabrás de mis caricias,
enredándote en lo susurrante
porque serán tantas las veces
que vaya y regrese, seduciendo tu hombría
y no voy a quedarme,
solo mi canto voy a dejarte,
hasta asesinar la voz voy a gritarte,
hasta que me canse,
hasta que me canse,
hasta cuando mil Aleluyas no puedas devolver al instante.
Tú vendrás conmigo trayendo todo el sonido,
mis recuerdos entre los pinos van a quedarse.
Hoy eres, existes y he vivido para esperarte,
una respuesta debes darme porque ahora, eco asfixiado,
serás tú quien no quiera devolver el hilo de mi garganta
cuando me hayas amado…
Margarita
25/10/2012
“Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio”
@
Propiedad Intectual <propiedad.intelectual@dibam.
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