Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Solfas tranquilas
Entre caminos andando
busqué una senda camilla,
para morirme cantando,
para beberme el tequila.
Tan sólo fue aquel descanso
parada en fonda debida,
buena cama y tal garbanzo,
buena dueña y buen hartazgo,
yo cantando buena vida.
Desperté en medio del campo,
un campo escrito en la vista;
pensé me estaba muriendo
y era uno más en la lista,
de aquellos que van cantando
y buscan solfas tranquilas.
Yo quise hacer un soneto exquisito
sin acento en la sexta al excepto,
el intento fue el roto infinito
en que se acaban los actos que repto.
Si sabré que no cumple precepto
que aún sabiendo que el vino marea,
me bebí tal barril de imperfecto
que intelecto ahora son verborrea.
Entre caminos andando
busqué una senda camilla,
para morirme cantando,
para beberme el tequila.
Tan sólo fue aquel descanso
parada en fonda debida,
buena cama y tal garbanzo,
buena dueña y buen hartazgo,
yo cantando buena vida.
Desperté en medio del campo,
un campo escrito en la vista;
pensé me estaba muriendo
y era uno más en la lista,
de aquellos que van cantando
y buscan solfas tranquilas.
Yo quise hacer un soneto exquisito
sin acento en la sexta al excepto,
el intento fue el roto infinito
en que se acaban los actos que repto.
Si sabré que no cumple precepto
que aún sabiendo que el vino marea,
me bebí tal barril de imperfecto
que intelecto ahora son verborrea.