guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Días de ánimo depresivo,
son varios,
eso dejar de luchar y no querer ver al futuro,
era clásico, y el no encontrarle un sentido la vida
pésima melancolía,
quizás solo era una de aquellas etapas de mi vida,
una vida tan lejana de la alegría,
y de la poesía...
La verdad es que me sentía sin alma
desde hace unos cuantos años,
desde hace diez...
ya no los voy contando,
solo sé que estaba solo
porque aquellos amores que estuvieron a mi lado hoy no aparecen,
es como si el viento se las hubiera llevado.
Muy incomprensible para dar el giro linguistico,
muy incomprensible para poder amar y tener una relación estable,
lo admito la sociedad y su materialismo me han atrapado
y creo que debo desaparecer así
dejando aquellos sentimientos de culpa y de amistad
muy de lado,
aquellos sentimientos de revolución y de fe,
muy apartados, pues si no se como amar,
no debería vivir,
no debería incluso escribir,
pero mirenme aquí,
quizás sea esta mi última carta,
con todas sus letras y sus palabras raras,
pero dejo en claro que todo era mío,
hasta el incríble olor de lo incomprendido,
era yo,
muriéndome muy frío...
son varios,
eso dejar de luchar y no querer ver al futuro,
era clásico, y el no encontrarle un sentido la vida
pésima melancolía,
quizás solo era una de aquellas etapas de mi vida,
una vida tan lejana de la alegría,
y de la poesía...
La verdad es que me sentía sin alma
desde hace unos cuantos años,
desde hace diez...
ya no los voy contando,
solo sé que estaba solo
porque aquellos amores que estuvieron a mi lado hoy no aparecen,
es como si el viento se las hubiera llevado.
Muy incomprensible para dar el giro linguistico,
muy incomprensible para poder amar y tener una relación estable,
lo admito la sociedad y su materialismo me han atrapado
y creo que debo desaparecer así
dejando aquellos sentimientos de culpa y de amistad
muy de lado,
aquellos sentimientos de revolución y de fe,
muy apartados, pues si no se como amar,
no debería vivir,
no debería incluso escribir,
pero mirenme aquí,
quizás sea esta mi última carta,
con todas sus letras y sus palabras raras,
pero dejo en claro que todo era mío,
hasta el incríble olor de lo incomprendido,
era yo,
muriéndome muy frío...
Última edición: