Mis versos libres
Poeta recién llegado
El poema más hermoso del mundo nació un día y se perdió por ser muy pequeño.
Los ojos indignados, buscaron haciendo que las cejas se fruncieran.
Los oídos se hicieron sordos ante el reclamo de la lengua. Las manos palpaban en todas
partes buscando el maravilloso obsequio.
Los pies caminaron incontables leguas e impacientes preguntaban a los ojos, si acaso lo habían visto.
-¿Donde está ese poema?, dilo ahora embustera.
-El corazón lo tiene, respondió la piel sonrojada.
Acorralado, el corazón se defendió:
-¿Para que lo quieren? Es muy pequeño, cabe en uno solo de mis latidos y aún deja espacio.
-Sea como fuere, aún así dánoslo.
El corazón palpitó mezclando en toda la sangre aquel bello poema.
El cuerpo se sintió llenó de vida mientras sentía el calor recorrer cada uno de sus miembros, hasta que por fin llegó a las manos, quienes felices, comenzaron a escribir.
Los ojos indignados, buscaron haciendo que las cejas se fruncieran.
Los oídos se hicieron sordos ante el reclamo de la lengua. Las manos palpaban en todas
partes buscando el maravilloso obsequio.
Los pies caminaron incontables leguas e impacientes preguntaban a los ojos, si acaso lo habían visto.
-¿Donde está ese poema?, dilo ahora embustera.
-El corazón lo tiene, respondió la piel sonrojada.
Acorralado, el corazón se defendió:
-¿Para que lo quieren? Es muy pequeño, cabe en uno solo de mis latidos y aún deja espacio.
-Sea como fuere, aún así dánoslo.
El corazón palpitó mezclando en toda la sangre aquel bello poema.
El cuerpo se sintió llenó de vida mientras sentía el calor recorrer cada uno de sus miembros, hasta que por fin llegó a las manos, quienes felices, comenzaron a escribir.
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