Nikusha
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando a sus oídos llegó aquel sonido,
su mente regresó de inmediato al fuego profundo y bendito,
donde se refugian los Dioses en su eterna orgía.
El centinela lo recibió y abrió la puerta advirtiéndole que ese era
un camino sin retorno,
un camino mortal,
un camino bendito.
Recorrió largos y oscuros corredores,
mientras su cuerpo se fue escapando por el abismo exterior
hasta su celda intemporal,
donde aguardará al infinito en su esencia,
y transformado en piedra.
Ya sin sentidos, viajó por enormes estancias de Gigantes,
hasta llegar al Espejo.
Frente a él, la Eternidad,
Incomprensible,
bellísima,
ansiada.
Mil flechas flamígeras atravesaron su psique,
volviendo a amasar el magma frío de laVerdad.
Mil trompetas sonaron, inundando el Cosmos,
de la voz de Dios.
Vio el Principio y el Fin.
Locura de los cuerdos para siempre.
su mente regresó de inmediato al fuego profundo y bendito,
donde se refugian los Dioses en su eterna orgía.
El centinela lo recibió y abrió la puerta advirtiéndole que ese era
un camino sin retorno,
un camino mortal,
un camino bendito.
Recorrió largos y oscuros corredores,
mientras su cuerpo se fue escapando por el abismo exterior
hasta su celda intemporal,
donde aguardará al infinito en su esencia,
y transformado en piedra.
Ya sin sentidos, viajó por enormes estancias de Gigantes,
hasta llegar al Espejo.
Frente a él, la Eternidad,
Incomprensible,
bellísima,
ansiada.
Mil flechas flamígeras atravesaron su psique,
volviendo a amasar el magma frío de laVerdad.
Mil trompetas sonaron, inundando el Cosmos,
de la voz de Dios.
Vio el Principio y el Fin.
Locura de los cuerdos para siempre.
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