Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Sepulcro del sol
Ni siquiera un momento esperaste,
y tan sólo me queda la voz,
del amor que en tu ayer me dejaste,
un mañana repleto de adiós.
Si nada dije y tú te marchaste,
no soy mudo de puro fervor,
que al callar mi pasión me donaste
el remedio que hable dador.
Cuánto tiempo pasó, que te fuiste,
y cuánto hace que tú, sin amor,
te acercabas tan miel, me engañaste,
y el engaño demora en dolor.
No sé lo que voy a durar,
ni tampoco lo que tú durarás,
pero sí lo que otro duró,
que pasó aprendiendo a nadar,
y marchó sin saber de ese mar
a un lugar que es sepulcro del sol.
Cuando llegues podremos hablar
del porqué de la vida y razón,
donde no aprendiste a bailar
por amar engañando al amor.
Ni siquiera un momento esperaste,
y tan sólo me queda la voz,
del amor que en tu ayer me dejaste,
un mañana repleto de adiós.
Si nada dije y tú te marchaste,
no soy mudo de puro fervor,
que al callar mi pasión me donaste
el remedio que hable dador.
Cuánto tiempo pasó, que te fuiste,
y cuánto hace que tú, sin amor,
te acercabas tan miel, me engañaste,
y el engaño demora en dolor.
No sé lo que voy a durar,
ni tampoco lo que tú durarás,
pero sí lo que otro duró,
que pasó aprendiendo a nadar,
y marchó sin saber de ese mar
a un lugar que es sepulcro del sol.
Cuando llegues podremos hablar
del porqué de la vida y razón,
donde no aprendiste a bailar
por amar engañando al amor.