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¡Ay, niña Rosita!

L

Luis Delamar

Invitado
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¡Ay, niña Rosita!
(Soneto dodecasílabo dactílico)




Le trajo a mi pecho la tarde cobriza
imágenes rotas enfermas de olvido;
la goma gastada y el lápiz mordido,
mi mano vestida de harina de tiza.

La niña Rosita de tez enfermiza
que tras mi cuaderno miraba abstraido,
¿Serán fantasías, o me ha sonreído?
No hay beso, ni patio, que afuera graniza.

Forjando ilusiones y cuentos de hadas
bebía mi infancia prendido a su vera,
ansiando entre libros caricias robadas.

¡Ay, niña Rosita, por Dios, quién pudiera!
tornar a mi escuela de blancas arcadas
y hacer de mi otoño fugaz primavera.






© Luis Delamar, es el pseudónimo de José Luis Güelfo Mora.


 
Última edición por un moderador:
Recuerdos de ese amor de infancia, de escuela y recreo, de ternura y besos robados. Muy lindo poema Luis !!!! como todo lo que sale de tu pluma tan especial. Un abrazo amigo.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX a tu sensible y bella pluma
 
Tu soneto mi querido Luis es pura música para llevarnos
hasta esos días de infancia ya lejanos pero todavía recordados
con agrado y placer. Un abrazo, gracias por este regalo, te dejo reputación.
 
Cuanta belleza reflejan los destellos de los hilos coloridos con que bordas tan gratos recuerdos en esta hermosa obra de arte de sutil encaje que encaja a la vez en la inocencia del alma.
Todo un placer recorrer estas bellas imágenes que sacian mi sed de buena poesía.
Estrellas y este latir vital dejo contigo LUIS.
Vidal
 
que hermosos versos que rememoran una lindisima etapa de amor juvenil, me encantó vlver a visitar tus letras Luis, saludos poeta.
 
Eres grande Luis, y tu poesía es inmensa. Que extraordinario soneto amigo, te has lucido. Gracias por recordarme que la poesía es una fuente inagotable de belleza, a veces, uno se siente cansado de tanto verso, pero al leerte resurge esa pasión inmensa que le lento a las letras. Toda mi admiración, reputación, y las gracias por compartir lo que escribes generosamente.

Un abrazo poeta
 
Ver el archivos adjunto 31656



¡Ay, niña Rosita! (Soneto dodecasílabo dactílico)




Le trajo a mi pecho la tarde cobriza
imágenes rotas enfermas de olvido;
la goma gastada, un lápiz mordido,
mi mano vestida de harina de tiza.

La niña Rosita de tez enfermiza
que tras del cuaderno miraba abstraído,
¿Serán fantasías, o me ha sonreído?
No hay beso, ni patio, que afuera graniza.

Forjando ilusiones y cuentos de hadas
bebía mi infancia prendido a su vera,
ansiando entre libros caricias robadas

¡Ay, niña Rosita, por Dios, quién pudiera!
Tornar a mi escuela de blancas arcadas
y hacer de mi otoño, fugaz primavera.





Luis
Cuanta ternura al rememorar instantes de la infancia,
cuando se vivían esos primeros sueños,
la primavera estaba ahí aromando todos los espacios
y hoy desde el otoño con halos de añoranza se vuelve a vivir.
Felicitaciones por estas letras espléndidas.
Mis estrellas y un abrazo con cariño, estimado poeta.
Ana
 
Recuerdos de ese amor de infancia, de escuela y recreo, de ternura y besos robados. Muy lindo poema Luis !!!! como todo lo que sale de tu pluma tan especial. Un abrazo amigo.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX a tu sensible y bella pluma
Gracias mi querido amigo Carlos, por dejar tu valiosa huella en mis letras.
Un abrazo.
 
Hola Luis!

Ay! y quién pudiera escribir tan bello!
Me has cautivado con la belleza de tus versos
en estas añoranzas de la infancia
tan sonoras.
Excelente!
Me llevo las delicias poéticas de tu espacio
en un poema para recordar por su belleza
lírica y su cadencia, un ritmo que invita
a sentirlo y declamarlo en voz alta.
Mis respetos mi amigo.
Aplausos de pie,

Ligia
 
Luis
Menos mal que puedo comentarte, pues cada vez que lo intento se ha movido el poema -supongo que a competitiva- y me lo impiden. Encaje perfecto este ritmo que le impones a tus letras que nacen en muchas ocasiones con enorme ternura, acariciada por la melancolía, lo que hace evidente que estoy ante un poeta de gran sensibilidad, sí, sin ceder la palabra a la rima golosa y quebradiza que suena bien, pero no dice nada. Estas dicen y dicen tan bien que vino a buscarme mi niña Teresa para dejarte mi emocionada enhorabuena. Un abrazo
eduardocarpio
 
Luis:

Muy hermoso soneto,
en la melancolía de un pasado,...
en el presente... de un recuerdo.


Es una delicia pasar por tus letras.

GRACIAS

por tu amable compartir.
Estrellas y lo que permita
el sistema.
fernando


 
Sublime poema, querido poeta, maravillosamente evocas a ese amor de la infancia y los recuerdos reviven aquella sensación, la misma que te hizo plasmar tan bellamente este recorrido de emociones que hacen vibrar el alma... Muchos abrazos, Luis y toda, toda la admiración.
 
Tu soneto mi querido Luis es pura música para llevarnos
hasta esos días de infancia ya lejanos pero todavía recordados
con agrado y placer. Un abrazo, gracias por este regalo, te dejo reputación.
Muchas gracias mi querido amigo, por tu siempre amable comentario, y tu inestimable presencia en mis letras.
 
Cuanta belleza reflejan los destellos de los hilos coloridos con que bordas tan gratos recuerdos en esta hermosa obra de arte de sutil encaje que encaja a la vez en la inocencia del alma.
Todo un placer recorrer estas bellas imágenes que sacian mi sed de buena poesía.
Estrellas y este latir vital dejo contigo LUIS.
Vidal
Mi querido amigo, tu presencia en mis letras, siempre se torna un acontecimiento, que me inunda de gratitud y orgullo.
Un abrazo.
 
Enséñame el arte de blanca poesía
y dame en tu mano la lluvia y su tarde
la tibia caricia de un roce de labios
la miel de un poema, lágrima en verano.

Enséñame el mar, el que vibra en tu alma
y dame del viento que mueve tus velas
que lleva el calor, que alimenta los sueños
que espera paciente, que dice que vuelvas.

A brindar tu poesía, la calidad de tu pluma
la nobleza de tu arte, la sencillez de tu musa.
Estrellitas armoniosas y mi admiración siempre.

 

¡Ay, niña Rosita! (Soneto dodecasílabo dactílico)


Le trajo a mi pecho la tarde cobriza
imágenes rotas enfermas de olvido;
la goma gastada, un lápiz mordido,
mi mano vestida de harina de tiza.

La niña Rosita de tez enfermiza
que tras el cuaderno miraba abstraído,
¿Serán fantasías, o me ha sonreído?
No hay beso, ni patio, que afuera graniza.

Forjando ilusiones y cuentos de hadas
bebía mi infancia prendido a su vera,
ansiando entre libros caricias robadas

¡Ay, niña Rosita, por Dios, quién pudiera!
tornar a mi escuela de blancas arcadas
y hacer de mi otoño, fugaz primavera.
(suprimir coma)




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[TR]
[TD="align: center"]
critica_six09.png

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[TR]
[TD]Debo dejar aquí constancia de mi admiración sincera por tu extraordinaria labor poética. ¡Así se escribe un poema! Que el lector (y menos el poeta) no perciba jamás que el verso se esclaviza a las formas, que la rima sea un recurso para dotar de belleza y de armonía sonora al verso; no una herramienta para hacer alardes de memoria que se quedan en la oquedad de los malos intentos... Eres un gran poeta, querido amigo: de los mejores que hay en este portal y en el mundo.

Un abrazo infinito,

Elhi
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[/TR]
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Ayyy Luís, cómo retornan los recuerdos infantiles al corazón a medida que leo tus bellísimos versos. La fantasía y las ilusiones vividas de niño siempre están ahí en un rinconcito del alma y es imposible olvidarlas. Gracias, mi querido amigo por compartir tantabelleza como tu pluma conlleva. Besazos, estrellas y repu merecida, diga lo que diga la maquinilla.

Ver el archivos adjunto 31656



¡Ay, niña Rosita! (Soneto dodecasílabo dactílico)




Le trajo a mi pecho la tarde cobriza
imágenes rotas enfermas de olvido;
la goma gastada, un lápiz mordido,
mi mano vestida de harina de tiza.

La niña Rosita de tez enfermiza
que tras el cuaderno miraba abstraído,
¿Serán fantasías, o me ha sonreído?
No hay beso, ni patio, que afuera graniza.

Forjando ilusiones y cuentos de hadas
bebía mi infancia prendido a su vera,
ansiando entre libros caricias robadas.

¡Ay, niña Rosita, por Dios, quién pudiera!
tornar a mi escuela de blancas arcadas
y hacer de mi otoño fugaz primavera.



 
UUUAAUUU¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡, ese final, ese cierre, ese terceto maravilloso con el que cierras, es de antología poética.

Y por que ese terceto sea de encumbrar, no lo es menos el resto del soneto. Su contenido es diáfano, fresco, y emotivo en el recuerdo que refleja, en la añoranza de esos tiempos en los que éramos felices en nuestra ingenuidad e inocencia. Precioso, querido y admirado poeta, precioso.

En cuanto a la estructura, uffff, pues que decirte, suena de maravilla, estético, con una cadencia perfecta en base a ese ritmo acentual en 2ª, 5ª, 8ª, y 10ª (imagino que al ser dodecasílabo, se trasladan los acentos una sílaba más desde las originales 1,ª, 4ª, 7ª), y con métrica y rima sin fallos.

Todo esto merece los cielos de nuestra Andalucía puestos como dosel en la noche sobre tu persona, y ya veremos que nos cuenta esta maquinilla, jaja, sobre la reputación, porque este soneto merece mil reputaciones.

Venir a leerte es siempre un gozo inmenso. Se impregna uno de poesía elevada, bonita, agradable, emotiva, y es enriquecerse con su lectura.

Un abrazo de los compartidos, jajajajajajajaja.
 
Lapiz y cuardenos
y entre garabatos
un tierno te quiero.
Hermoso leete mi fiel marinero, gracias por entregar tu poesía
hoy vestida de ayer, estrellitas de mis mares y un abrazo desde el corazón.
 
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