yellows
Poeta adicto al portal
MUJER AMADA
Con doscientas rosas, jazmines y versos,
preparo el encuentro, aguardo a mi amada,
las flores perfuman ya nuestra morada,
conmigo el recuerdo de sus dulces besos.
Mujer de amor, de paz y calma
No es amor abril ni calor de invierno
ni serás fugaz.. sino amor eterno
Mujer de dicha a quien doy el alma
Eres quien me abraza con intenso fuego
quien fuera tu esclavo atado a tu cuerpo
donde no haya espacio, motivos ni tiempo
me haces un gigante, humilde y sin ego.
Mujer de fuego, de hierro forjada
cautela infinita y entera templanza
de una fe tan firme, sin desesperanza
Mujer de cristal… sensible y amada
En silencio y eco aclamo tu nombre
entre bocanadas abandono el cuerpo
me vuelvo quimera, te adueñas del tiempo
me deshago en ti, renaciendo el hombre.
Mujer de barro, de la mejor casta
no pides laureles, ni ser coronada
sólo ser Mujer y sentirse amada
Mujer de deseos, que el amor basta.
Das vida a la vida entre el desafío
muere en ti el silencio, brota un sonido
tan fuerte e intenso en cada latido
tu voz de mujer sin males ni hastíos
Y entre mil intentos no logro encontrarte
busco en silencio, en cada resquicio
en los recovecos de mi santo juicio
lloro mi desgracia de no descifrarte.
Mujer de nadie, mujer sin dueño
buscarte intento en mi andar incierto
cual ignoto espacio del amor desierto
Mujer de todos, de todos… Un sueño
Ramon Amarillas
Con doscientas rosas, jazmines y versos,
preparo el encuentro, aguardo a mi amada,
las flores perfuman ya nuestra morada,
conmigo el recuerdo de sus dulces besos.
Mujer de amor, de paz y calma
No es amor abril ni calor de invierno
ni serás fugaz.. sino amor eterno
Mujer de dicha a quien doy el alma
Eres quien me abraza con intenso fuego
quien fuera tu esclavo atado a tu cuerpo
donde no haya espacio, motivos ni tiempo
me haces un gigante, humilde y sin ego.
Mujer de fuego, de hierro forjada
cautela infinita y entera templanza
de una fe tan firme, sin desesperanza
Mujer de cristal… sensible y amada
En silencio y eco aclamo tu nombre
entre bocanadas abandono el cuerpo
me vuelvo quimera, te adueñas del tiempo
me deshago en ti, renaciendo el hombre.
Mujer de barro, de la mejor casta
no pides laureles, ni ser coronada
sólo ser Mujer y sentirse amada
Mujer de deseos, que el amor basta.
Das vida a la vida entre el desafío
muere en ti el silencio, brota un sonido
tan fuerte e intenso en cada latido
tu voz de mujer sin males ni hastíos
Y entre mil intentos no logro encontrarte
busco en silencio, en cada resquicio
en los recovecos de mi santo juicio
lloro mi desgracia de no descifrarte.
Mujer de nadie, mujer sin dueño
buscarte intento en mi andar incierto
cual ignoto espacio del amor desierto
Mujer de todos, de todos… Un sueño
Ramon Amarillas
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