Guillermo apagó el televisor

JFelipe

Poeta que considera el portal su segunda casa
Guillermo apagó el televisor de su habitación en la planta de oncología. Ponía la tele para no pensar, pero ahora su familia entraba por la puerta.
Todos vienen alborotados y divertidos, hablando de sucesos vanos y con cierta teatralidad. Hablan y hablan, palabras que ahogan otras palabras…
Él sabe que hace mucho tiempo dejó de vivir, tal vez desde que insatisfecho de su existencia, vacío, se volcó por completo en el trabajo. Horas y horas de infatigable afán.
Fue diestro en asentir a su mujer mientras su mente estaba lejos. Igual que en este momento, Clara su mujer, está hablando sin parar pero no dice nada. No cuenta que se cansó de estar sola, de no saciar su deseo de ser amada, hasta que conoció a Raúl, el amante que le devolvió la vida…esa vida que no llenaron sus hijos, pues más bien los crió la nana.
Guillermito, como su padre Guillermo pero más pequeño, constantemente a la sombra de su progenitor, estudió económicas y hasta hizo un par de masters en Harvard, pero no tuvo el valor de volar y siempre indeciso espera las pautas del cabeza de familia.
Su hermana Marta, por fuera es todo dulzura, pero en el fondo de su corazón aún siente la falta de cariño de su madre, nunca se lo ofreció por ir continuamente atareada, ocupada en ella misma. La pequeña Marta volcó toda su admiración en Guillermo y busca a cada momento su aprobación. Perfeccionista insaciable, vomita después de cada comida, solo unos dulces le sirven de alimento; nadie pregunta ella lo asume y cada noche un coctel de drogas llena su corazón.

Así todo está acordado sin decir ni una sola palabra. Él sabe que tendrá una gran esquela en los periódicos que cada mañana devora y un entierro digno de su personalidad. Todos mantienen la farsa esperando el último suspiro.
Cuando salen de la habitación, Guillermo enciende el televisor…
 
Última edición:
Gran relato mi estimado Felipe sobre ese hombre
que estando vivo está muerto, se siente vacío, cercano
a ese final de todo en el que si no será feliz tampoco
sufrirá al tener que fingir. Un abrazo, te dejo reputación por tu admirable talento.
 
vaya, triste escena, mas real que la realidad
muchos vacios del alma se llevan arrastrándose de por vida sin poder soltarse.
Y ni querer hacerlo, es la unica forma que conocen de vida...
pero te diré, hay otro tipo de dependencias,
no necesariamente alas drogas...
puede ser un estilo de vida, lleno de apariencia, enlo que importa es estar en la palestra., sea como sea,
aunque a la noche se cierren en un hueco.

me encantó...
 
Que triste vida... Y cuantas familias como la de Guillermo... Y cuantos Guillermos que encienden el televisor para evadir un poco la realidad... aunque tampoco esta le diga nada...

Me ha encantado tu Micro Jelipillo... Un abrazo
!
 
Esta fenomenal el micro, amigo, una gran y tremenda historia bien comprimida en estas cuantas líneas, muy bien fotografiada, no me permite reputación pero tienes toda mi admiración.
Un abrazo
 
ayyyyyys me dolió pero es lo cotidiano ya es una costumbre
que las familias callen y cada quien viva para si (o para nada)
lamentablemente el mucho trabajo, la televisión, el consumismo,
el afán por sobresalir a costa de la propia familia a llevado a matrimonios
a la desunidas son familias desintegradas (juntas pero separadas cada quien hace lo que quiere)
agrega la bulimia de la niña y el estudio sin ejercer de Guillermito
excelente prosa mis aplausos de pie
(dejo rep) mis abrazos y cariños
 
Me dejó una sensación de tristeza impresionante,
este relato nos muestra a una familia totalmente desestructurada,fruto de unos cánones aprendidos totalmente equivocados,es el efecto dominó,primero existe un individuo apático y dominante que hace caer a una persona y esa caída automáticamente va arrastrando a todos los demás,
me dejó impresionada tu relato,te felicito,
un placer pasar por él.
Un beso.
 
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Buen migro con una gran critica a la hipocresía y el fingir la realidad inexistente, hay familias maestras en aparentar aunque esto sea vivir la no vida...
Bueno, bueno, bueno, no puedo darte reputación pero te la merecías. Un abrazote de tu sincero amigo.
 
Guillermo apagó el televisor de su habitación en la planta de oncología. Ponía la tele para no pensar, pero ahora su familia entraba por la puerta.
Todos vienen alborotados y divertidos, hablando de sucesos vanos y con cierta teatralidad. Hablan y hablan, palabras que ahogan otras palabras…
Él sabe que hace mucho tiempo dejó de vivir, tal vez desde que insatisfecho de su existencia, vacío, se volcó por completo en el trabajo. Horas y horas de infatigable afán.
Fue diestro en asentir a su mujer mientras su mente estaba lejos. Igual que en este momento, Clara su mujer, está hablando sin parar pero no dice nada. No cuenta que se cansó de estar sola, de no saciar su deseo de ser amada, hasta que conoció a Raúl, el amante que le devolvió la vida…esa vida que no llenaron sus hijos, pues más bien los crió la nana.
Guillermito, como su padre Guillermo pero más pequeño, constantemente a la sombra de su progenitor, estudió económicas y hasta hizo un par de masters en Harvard, pero no tuvo el valor de volar y siempre indeciso espera las pautas del cabeza de familia.
Su hermana Marta, por fuera es todo dulzura, pero en el fondo de su corazón aún siente la falta de cariño de su madre, nunca se lo ofreció por ir continuamente atareada, ocupada en ella misma. La pequeña Marta volcó toda su admiración en Guillermo y busca a cada momento su aprobación. Perfeccionista insaciable, vomita después de cada comida, solo unos dulces le sirven de alimento; nadie pregunta ella lo asume y cada noche un coctel de drogas llena su corazón.

Así todo está acordado sin decir ni una sola palabra. Él sabe que tendrá una gran esquela en los periódicos que cada mañana devora y un entierro digno de su personalidad. Todos mantienen la farsa esperando el último suspiro.
Cuando salen de la habitación, Guillermo enciende el televisor…


Lamentablemente pura realidad en muchas casas de hoy en día es lo que se vive y se siente amigo FELIPE y tu lo has descrito bastante bien, gracias por compartirlo. ABRAZOS
 
Wooooowwww!!!!!!!! muy crudo este micro JFelipe no por ello menos veraz, simplemente la visita para calmar las apariencias esperando el último latido para seguir libre cada uno con su vida y su muerte. Impresionante!!!!!!!!!!, felicitaciones, reputación y saludos poeta
 
Descubrirse al final del camino rodeado de vacío es muy triste amigo mío...
Hoy hablaba con una amiga mía y me sorprendía a mí misma haciendo una reflexión nada propia de mí, "no pretendo alcanzar la felicidad en un futuro, sólo deseo poder disfrutar de lo que cada paso me ofrezca de hermoso. Ni el pasado ni el futuro puedo controlar, sólo tengo juego de cintura en el ahora..."
Besos y estrellas
Eva
 
Muy triste pero así viven mucho en su diario vivir.
Muchas gracias por la invitación a leer tu micro te quedó de perlas.
Mil estrellas y muchas bendiciones!
 
Gracias Yellows, desde luego, la vida es un río que lucha por llegar al mar, pero muchas veces preferimos quedarnos en aguas estancadas.
Un abrazo
 
Muy buen escrito. La narración entra, se profundiza y sale siempre resaltando en ese realismo la impresión y las sensaciones que lo distorsionan. No es raro encontrar familias así, y cuando la familia falla todo falla. No interesa como estén conformadas, pero cuando el cariño se ausenta y se encierra... ese hueco, desgraciadamente, no se puede llenar con otra cosa que no sea eso.
Un relato que expone la genialidad que tienes.
Saludos¡¡¡ (y disculpa la tardanza)
 
buen relato Felipe, me quedas algunos huecos que mes los llenare con imaginacion, felicidades companero, saludos
 
alicia Pérez Hernández;4442171 dijo:
ayyyyyys me dolió pero es lo cotidiano ya es una costumbre
que las familias callen y cada quien viva para si (o para nada)
lamentablemente el mucho trabajo, la televisión, el consumismo,
el afán por sobresalir a costa de la propia familia a llevado a matrimonios
a la desunidas son familias desintegradas (juntas pero separadas cada quien hace lo que quiere)
agrega la bulimia de la niña y el estudio sin ejercer de Guillermito
excelente prosa mis aplausos de pie
(dejo rep) mis abrazos y cariños


Querida Alicia, me gustó tu comentario. Gracias por ello y por tu repu.
Muchos besos
 
Me dejó una sensación de tristeza impresionante,
este relato nos muestra a una familia totalmente desestructurada,fruto de unos cánones aprendidos totalmente equivocados,es el efecto dominó,primero existe un individuo apático y dominante que hace caer a una persona y esa caída automáticamente va arrastrando a todos los demás,
me dejó impresionada tu relato,te felicito,
un placer pasar por él.
Un beso.

Gracias Marina bella, por tu comentario. Me alegra saber que no te dejó indiferente.
Muchos besos
 
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Buen migro con una gran critica a la hipocresía y el fingir la realidad inexistente, hay familias maestras en aparentar aunque esto sea vivir la no vida...
Bueno, bueno, bueno, no puedo darte reputación pero te la merecías. Un abrazote de tu sincero amigo.

Como si me la dieras, querido amigo. Me gustó tu comentario, sobre esto trata.
Un fuerte abrazo
 
Wooooowwww!!!!!!!! muy crudo este micro JFelipe no por ello menos veraz, simplemente la visita para calmar las apariencias esperando el último latido para seguir libre cada uno con su vida y su muerte. Impresionante!!!!!!!!!!, felicitaciones, reputación y saludos poeta

Muchas gracias Rubgy, agradecido de tu comentario y valoración.
Saludos y un fuerte abrazo
 
Guillermo apagó el televisor de su habitación en la planta de oncología. Ponía la tele para no pensar, pero ahora su familia entraba por la puerta.
Todos vienen alborotados y divertidos, hablando de sucesos vanos y con cierta teatralidad. Hablan y hablan, palabras que ahogan otras palabras…
Él sabe que hace mucho tiempo dejó de vivir, tal vez desde que insatisfecho de su existencia, vacío, se volcó por completo en el trabajo. Horas y horas de infatigable afán.
Fue diestro en asentir a su mujer mientras su mente estaba lejos. Igual que en este momento, Clara su mujer, está hablando sin parar pero no dice nada. No cuenta que se cansó de estar sola, de no saciar su deseo de ser amada, hasta que conoció a Raúl, el amante que le devolvió la vida…esa vida que no llenaron sus hijos, pues más bien los crió la nana.
Guillermito, como su padre Guillermo pero más pequeño, constantemente a la sombra de su progenitor, estudió económicas y hasta hizo un par de masters en Harvard, pero no tuvo el valor de volar y siempre indeciso espera las pautas del cabeza de familia.
Su hermana Marta, por fuera es todo dulzura, pero en el fondo de su corazón aún siente la falta de cariño de su madre, nunca se lo ofreció por ir continuamente atareada, ocupada en ella misma. La pequeña Marta volcó toda su admiración en Guillermo y busca a cada momento su aprobación. Perfeccionista insaciable, vomita después de cada comida, solo unos dulces le sirven de alimento; nadie pregunta ella lo asume y cada noche un coctel de drogas llena su corazón.

Así todo está acordado sin decir ni una sola palabra. Él sabe que tendrá una gran esquela en los periódicos que cada mañana devora y un entierro digno de su personalidad. Todos mantienen la farsa esperando el último suspiro.
Cuando salen de la habitación, Guillermo enciende el televisor…



La disfuncionabilidad familiar de manifiesto en tu genial prosa, o mejor dicho la falsa armonía que en el fondo no hace otra cosa que llenar de vacío el espacio del alma. Así, vive en muchos la muerte diariamente o viven muriendo las horas en un reloj que no marca otra cosa que la agonía de estar vivo en un mundo de mentiras.
Te aplaudo amigo Felipe, gran prosa la que acabo de leerte!
Besos.
 

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