El sueÑo

Buen sueño Eladio, yo he tenido sueños similares, de verme y saber que era yo durmiendo y soñando que me veia, muy raro pero real, yo era como si estuviera despierto, pero sabiendo que dormía, muy curioso !!!!!!
Un placer siempre amigo, universos mil a tu pluma
 
Así,como por casualidad
ayer me encontré conmigo misma
ranula,de su poema Autodiálogo

orilla+del+mar+2.jpg
orilla+del+mar+2.jpg

Esta noche entre las brumas del sueño
me he encontrado conmigo mismo.
No era yo viejo y cansado como ahora soy,
mis miembros ágiles y mis energías intactas.
A lo largo de un precipicio caminaba mi cuerpo,
abajo el mar embravecido me atraía
incitándome a saltar hacia la muerte
tan temida con la que tanto he soñado.
De pronto vi una luz alumbrando el precipicio
y vislumbré una casa azotada por las olas.
Bajé hasta ella bordeando el acantilado.
Parecía deshabitada y era vetusta y amplia.
Un pájaro y un reloj en su interior se oían.
Todo estaba en sombras,la oscuridad era la dueña
de la casa y de mi vida en el sueño.
A tientas escudriñé las espaciosas estancias.
En una de ellas vi que dormía un hombre
y pude ver el sueño que este hombre soñaba:
me soñaba a mí,soñaba que yo me encontraba
aterrado en una espaciosa y antigua casa
en la que dormía un hombre en una cama de hierro.
Supe que si este hombre despertaba de su sueño
yo,como vela que se apaga,dejaría de existir.

Eladio Parreño Elías

7-Abril-2011


Impactantes versos amigo, un sueño realmente aterrador,
que quizás quieras despertar de el pero quizás no.
Encantado de haberme deleitado con tu pluma.
Un saludo cordial para ti poeta.
 
Interesante lectura, dulcinista, verte a ti mismo en sueños, o mejor dicho a un tú más joven, un tú con el que te reconoces más que con el de ahora, el paso de los años siempre hace mella pero no hay q darse por vencido. Recién leí una frase, era pobre, pero tan pobre... que sólo tenía dinero. Quizás el sueño o el poema son una especie de señal, un Debo buscar algo que me realice de nuevo. Eres un cajón de sorpresas, siempre. Abrazos, estimado poeta
 
Así,como por casualidad
ayer me encontré conmigo misma
ranula,de su poema Autodiálogo

orilla+del+mar+2.jpg
orilla+del+mar+2.jpg

Esta noche entre las brumas del sueño
me he encontrado conmigo mismo.
No era yo viejo y cansado como ahora soy,
mis miembros ágiles y mis energías intactas.
A lo largo de un precipicio caminaba mi cuerpo,
abajo el mar embravecido me atraía
incitándome a saltar hacia la muerte
tan temida con la que tanto he soñado.
De pronto vi una luz alumbrando el precipicio
y vislumbré una casa azotada por las olas.
Bajé hasta ella bordeando el acantilado.
Parecía deshabitada y era vetusta y amplia.
Un pájaro y un reloj en su interior se oían.
Todo estaba en sombras,la oscuridad era la dueña
de la casa y de mi vida en el sueño.
A tientas escudriñé las espaciosas estancias.
En una de ellas vi que dormía un hombre
y pude ver el sueño que este hombre soñaba:
me soñaba a mí,soñaba que yo me encontraba
aterrado en una espaciosa y antigua casa
en la que dormía un hombre en una cama de hierro.
Supe que si este hombre despertaba de su sueño
yo,como vela que se apaga,dejaría de existir.

Eladio Parreño Elías

7-Abril-2011


MARAVILLOSO... Hermoso, precioso, bonito poema... Me encanta. :-) Saludos.
 
Como no había visto esta belleza? me había perdido de tan agradable lectura y de la sensación de compartir tan bellas letras. Un abrazo mi estimado.
 
Así,como por casualidad
ayer me encontré conmigo misma
ranula,de su poema Autodiálogo

orilla+del+mar+2.jpg
orilla+del+mar+2.jpg

Esta noche entre las brumas del sueño
me he encontrado conmigo mismo.
No era yo viejo y cansado como ahora soy,
mis miembros ágiles y mis energías intactas.
A lo largo de un precipicio caminaba mi cuerpo,
abajo el mar embravecido me atraía
incitándome a saltar hacia la muerte
tan temida con la que tanto he soñado.
De pronto vi una luz alumbrando el precipicio
y vislumbré una casa azotada por las olas.
Bajé hasta ella bordeando el acantilado.
Parecía deshabitada y era vetusta y amplia.
Un pájaro y un reloj en su interior se oían.
Todo estaba en sombras,la oscuridad era la dueña
de la casa y de mi vida en el sueño.
A tientas escudriñé las espaciosas estancias.
En una de ellas vi que dormía un hombre
y pude ver el sueño que este hombre soñaba:
me soñaba a mí,soñaba que yo me encontraba
aterrado en una espaciosa y antigua casa
en la que dormía un hombre en una cama de hierro.
Supe que si este hombre despertaba de su sueño
yo,como vela que se apaga,dejaría de existir.

Eladio Parreño Elías

7-Abril-2011

Muy interesante poema nos deja querido Eladio, los sueños a veces son para adentrarse
en ellos y saber despertar a tiempo. Mucha madurez y sensatez en tu imaginación .
Siempre es un placer haber pasado a dejar mi comentario en tu espacio tan especial.
Te dejo todas las estrellas para que alumbren tu cielo poético.
Un beso y un abrazo de tu querida amiga Tere.
 
Muy interesante poema nos deja querido Eladio, los sueños a veces son para adentrarse
en ellos y saber despertar a tiempo. Mucha madurez y sensatez en tu imaginación .
Siempre es un placer haber pasado a dejar mi comentario en tu espacio tan especial.
Te dejo todas las estrellas para que alumbren tu cielo poético.
Un beso y un abrazo de tu querida amiga Tere.
Gracias por pasar, un abrazo.
 
Un sueño que es un paseo por el pasado y lo profundo del ser, suele pasar aunque los escenarios cambien, ¿será el paso de la vida y de los años, amigo?
 
Así,como por casualidad
ayer me encontré conmigo misma
ranula,de su poema Autodiálogo

orilla+del+mar+2.jpg
orilla+del+mar+2.jpg

Esta noche entre las brumas del sueño
me he encontrado conmigo mismo.
No era yo viejo y cansado como ahora soy,
mis miembros ágiles y mis energías intactas.
A lo largo de un precipicio caminaba mi cuerpo,
abajo el mar embravecido me atraía
incitándome a saltar hacia la muerte
tan temida con la que tanto he soñado.
De pronto vi una luz alumbrando el precipicio
y vislumbré una casa azotada por las olas.
Bajé hasta ella bordeando el acantilado.
Parecía deshabitada y era vetusta y amplia.
Un pájaro y un reloj en su interior se oían.
Todo estaba en sombras,la oscuridad era la dueña
de la casa y de mi vida en el sueño.
A tientas escudriñé las espaciosas estancias.
En una de ellas vi que dormía un hombre
y pude ver el sueño que este hombre soñaba:
me soñaba a mí,soñaba que yo me encontraba
aterrado en una espaciosa y antigua casa
en la que dormía un hombre en una cama de hierro.
Supe que si este hombre despertaba de su sueño
yo,como vela que se apaga,dejaría de existir.

Eladio Parreño Elías

7-Abril-2011


Belleza de poema, para plasmar el sueño y las etapas de la vida.

Genial poema, amigo.

Un abrazo y mis estrellas más brillantes.
 
Sin palabras Eladio, del sueño erótico al raído recoveco del espacio más oscuro de la mente... No me alcanza con aplaudir!
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba