• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Descifrando el códice de Serafini (De cómo se crean los arcoiris)

negrojf

Poeta recién llegado
Una biblioteca antigua
Un estante
Una disciplinada fila de empolvados volúmenes
Paredes con mapas antiguos
Máscaras africanas
Bustos romanos
Y ahí
Sobre la mesa de caoba
Un libro abierto
la primera hoja ya amarillenta
contiene un lenguaje cifrado
de caracteres semejantes a diminutas lagartijas de tinta
la luna me revela susurrando a mi oído el título:
Codex Seraphinianus
El azar ha hecho que abra sus páginas
donde es revelado el secreto eterno de cómo se crea el arcoíris.


Primero, las lúciernagas se devoran la superficie de las máquinas y los automóviles
de los billetes y los muros de los rascacielos
llenándose de colores la panza.
Castigadas por rebelión
Los insectos luminosos son exiliados por los hombres de las ciudades
a aldeas semejantes a cúmulos de nubes.
Ahí son cazadas por nativos en pequeños frascos de cristal
para que su luz estrelle contra sus pequeños espejuelos
e iluminen el bostezo oscuro de la noche.
Destino cruel el de las luciérnagas.
Es frecuente la visita de otros hombres que gustan de construir calles y edificios
a las aldeas
y frecuente también que roben los frascos de cristal
y las pongan sobre varas metálicas
y las coloquen verticales sobre los andenes
y las bauticen con el nombre de “faroles”
Tal vez disfruten ver a las luciérnagas presas
Mientras caminan para disfrutar de la ópera o el teatro
o reciben el saludo de la ropa de lujo en las vitrinas
o mientras se dejan estornudar por las botellitas de perfume en el cuello.
Tal vez gusten recordar que las luces están bajo su control
y apenas disfrutan de su encanto.
Lo que no saben
es que cuando todos duermen
los faroles caminan con sus pequeñas patitas
formando una medialuna
y las luciérnagas proyectan su luz al farol vecino
y así hasta el último
dejando salir una energía acumulada desde tiempos remotos .
Entonces, llegada la tarde
esperan que la última gota de lluvia caiga sobre el suelo
Para gritar hacia el cielo gris
los siete colores
con la furia de los excluídos.


Queda así explicado de forma suficiente
cómo se crean los arcoíris.
 
Una biblioteca antigua
Un estante
Una disciplinada fila de empolvados volúmenes
Paredes con mapas antiguos
Máscaras africanas
Bustos romanos
Y ahí
Sobre la mesa de caoba
Un libro abierto
la primera hoja ya amarillenta
contiene un lenguaje cifrado
de caracteres semejantes a diminutas lagartijas de tinta
la luna me revela susurrando a mi oído el título:
Codex Seraphinianus
El azar ha hecho que abra sus páginas
donde es revelado el secreto eterno de cómo se crea el arcoíris.


Primero, las lúciernagas se devoran la superficie de las máquinas y los automóviles
de los billetes y los muros de los rascacielos
llenándose de colores la panza.
Castigadas por rebelión
Los insectos luminosos son exiliados por los hombres de las ciudades
a aldeas semejantes a cúmulos de nubes.
Ahí son cazadas por nativos en pequeños frascos de cristal
para que su luz estrelle contra sus pequeños espejuelos
e iluminen el bostezo oscuro de la noche.
Destino cruel el de las luciérnagas.
Es frecuente la visita de otros hombres que gustan de construir calles y edificios
a las aldeas
y frecuente también que roben los frascos de cristal
y las pongan sobre varas metálicas
y las coloquen verticales sobre los andenes
y las bauticen con el nombre de “faroles”
Tal vez disfruten ver a las luciérnagas presas
Mientras caminan para disfrutar de la ópera o el teatro
o reciben el saludo de la ropa de lujo en las vitrinas
o mientras se dejan estornudar por las botellitas de perfume en el cuello.
Tal vez gusten recordar que las luces están bajo su control
y apenas disfrutan de su encanto.
Lo que no saben
es que cuando todos duermen
los faroles caminan con sus pequeñas patitas
formando una medialuna
y las luciérnagas proyectan su luz al farol vecino
y así hasta el último
dejando salir una energía acumulada desde tiempos remotos .
Entonces, llegada la tarde
esperan que la última gota de lluvia caiga sobre el suelo
Para gritar hacia el cielo gris
los siete colores
con la furia de los excluídos.


Queda así explicado de forma suficiente
cómo se crean los arcoíris.


Descifras maravillosamente el códice de Serafini
Te aplaudo en esta entrega magistral de surrealismo.
Mis estrellas y un abrazo
Ana
 
Una biblioteca antigua
Un estante
Una disciplinada fila de empolvados volúmenes
Paredes con mapas antiguos
Máscaras africanas
Bustos romanos
Y ahí
Sobre la mesa de caoba
Un libro abierto
la primera hoja ya amarillenta
contiene un lenguaje cifrado
de caracteres semejantes a diminutas lagartijas de tinta
la luna me revela susurrando a mi oído el título:
Codex Seraphinianus
El azar ha hecho que abra sus páginas
donde es revelado el secreto eterno de cómo se crea el arcoíris.


Primero, las lúciernagas se devoran la superficie de las máquinas y los automóviles
de los billetes y los muros de los rascacielos
llenándose de colores la panza.
Castigadas por rebelión
Los insectos luminosos son exiliados por los hombres de las ciudades
a aldeas semejantes a cúmulos de nubes.
Ahí son cazadas por nativos en pequeños frascos de cristal
para que su luz estrelle contra sus pequeños espejuelos
e iluminen el bostezo oscuro de la noche.
Destino cruel el de las luciérnagas.
Es frecuente la visita de otros hombres que gustan de construir calles y edificios
a las aldeas
y frecuente también que roben los frascos de cristal
y las pongan sobre varas metálicas
y las coloquen verticales sobre los andenes
y las bauticen con el nombre de “faroles”
Tal vez disfruten ver a las luciérnagas presas
Mientras caminan para disfrutar de la ópera o el teatro
o reciben el saludo de la ropa de lujo en las vitrinas
o mientras se dejan estornudar por las botellitas de perfume en el cuello.
Tal vez gusten recordar que las luces están bajo su control
y apenas disfrutan de su encanto.
Lo que no saben
es que cuando todos duermen
los faroles caminan con sus pequeñas patitas
formando una medialuna
y las luciérnagas proyectan su luz al farol vecino
y así hasta el último
dejando salir una energía acumulada desde tiempos remotos .
Entonces, llegada la tarde
esperan que la última gota de lluvia caiga sobre el suelo
Para gritar hacia el cielo gris
los siete colores
con la furia de los excluídos.


Queda así explicado de forma suficiente
cómo se crean los arcoíris.
Lucha interna para que loa imaginacion se loe de ojos de rumor en un aire
encandescido por el sonido de una vela en arcoiris. felicidades. luzyabsenta
 
Atrás
Arriba