Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Palabras de vida
Yo, no lo quise echar, pero lo eché;
¡che!, que malo es ser facha desde siempre,
cuán estúpida sombra, que se siembre;
que no lo quise hinchar, y lo linché.
Qué poca es la vergüenza de esa fe
reminiscencia de otro tiempo guía,
donde tragaba el gay, se consumía,
por un humano... ¿Humano?, ¡humano de qué!
Mucho lo siento, y facha volverá;
cojonudo marchó... ¡Ramiro!, vuelve,
mira a los que blasfeman de poesía,
ten cuidado si suben, si se mueren,
y quítales el fuego de la vida,
porque en la vida ciegos, hablaron muerte.
¡Cuánto te recuerdo!, Ramiro…
Yo, no lo quise echar, pero lo eché;
¡che!, que malo es ser facha desde siempre,
cuán estúpida sombra, que se siembre;
que no lo quise hinchar, y lo linché.
Qué poca es la vergüenza de esa fe
reminiscencia de otro tiempo guía,
donde tragaba el gay, se consumía,
por un humano... ¿Humano?, ¡humano de qué!
Mucho lo siento, y facha volverá;
cojonudo marchó... ¡Ramiro!, vuelve,
mira a los que blasfeman de poesía,
ten cuidado si suben, si se mueren,
y quítales el fuego de la vida,
porque en la vida ciegos, hablaron muerte.
¡Cuánto te recuerdo!, Ramiro…
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