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Soñando tricornios

Orfelunio

Poeta veterano en el portal
unicorndn.jpg


Soñando tricornios


Hice examen de conciencia
y vi algo que me atormentaba:
nunca más volvería a fumar.

Pasé la noche en penitencia,
pensando, pensando:
los humos amontonados…
Ya en paz, con la paciencia,
al irme a dormir, lo tuve claro,
satisfice a la inocencia
y me encendí un buen cigarro.

Pero la noche era joven,
y entre el humo decidí
nunca más decir tu nombre:
cuando ensoñando fumé,
la María consumí.

Y hubo un humo permanente,
un humo que insistía en mi nariz;
era la ventana, la de enfrente,
que abierta ventilaba,
lo que una noche vieja
dejaba el mundo humo
y aún estaba por venir.

Cierra la ventana fulana,
hermana del vicio febril,
que el humo me llega hasta el alma,
y José no sabe si el niño
vendrá consumiendo el jardín,
del sueño que estaba teniendo
pesadilla que no tiene fin.

Dormido no consumo,
y el recorte no hace sufrir,
dormiré el sueño remedio,
para que el mono sin humo
vaya haciendo el camello
y sepa lo que es repartir,
los cuadernos de la memoria
en los pulmones del mundo;
llegó el aroma inconcuso…
Apareció la guardia civil.
 
Última edición:
unicorndn.jpg


Soñando tricornios


Hice examen de conciencia
y vi algo que me atormentaba:
nunca más volvería a fumar.

Pasé la noche en penitencia,
pensando, pensando:
los humos amontonados…
Ya en paz, con la paciencia,
al irme a dormir, lo tuve claro,
satisfice a la inocencia
y me encendí un buen cigarro.

Pero la noche era joven,
y entre el humo decidí
nunca más decir tu nombre:
cuando ensoñando fumé,
la María consumí.

Y hubo un humo permanente,
un humo que insistía en mi nariz;
era la ventana, la de enfrente,
que abierta ventilaba,
lo que una noche vieja
dejaba el mundo humo
y aún estaba por venir.

Cierra la ventana fulana,
hermana del vicio febril,
que el humo me llega hasta el alma,
y José no sabe si el niño
vendrá consumiendo el jardín,
del sueño que estaba teniendo
pesadilla que no tiene fin.

Dormido no consumo,
y el recorte no hace sufrir,
dormiré el sueño remedio,
para que el mono sin humo
valla haciendo el camello
y sepa lo que es repartir,
los cuadernos de la memoria
en los pulmones del mundo;
llegó el aroma inconcuso…
Apareció la guardia civil.



Imaginacion consumada, envuelto de sensaciones en una desesperacion adornado
por aromas delicuescentes. felicidades por esos intenriores conformados. luzyabsenta
 
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