Cuervo4141
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aprendí amar en plenitud,
Con gran devoción y ternura;
aprendí a soñar, a creer que si existe el paraíso,
ese que se descubre cuando amas.
Aprendí a creer que se puede reir,
que se puede soñar aún con la inquietud,
de los años mozos, pero con la seguridad
plena de los años otoñales.
Aprendí a convertir mis lágrimas en sonrisas,
mis penas en esperanzas;
pero tambien aprendí,
que no debería entregar todo;
aprendí que a veces esos sueños
sólo son eso sueños.
Aprendí amar y llorar al mismo tiempo,
convirtiendo segundos de felicidad ,
en eternidad de soledades.
¡Pero sobre todo aprendí que amarte no vale la pena!
Con gran devoción y ternura;
aprendí a soñar, a creer que si existe el paraíso,
ese que se descubre cuando amas.
Aprendí a creer que se puede reir,
que se puede soñar aún con la inquietud,
de los años mozos, pero con la seguridad
plena de los años otoñales.
Aprendí a convertir mis lágrimas en sonrisas,
mis penas en esperanzas;
pero tambien aprendí,
que no debería entregar todo;
aprendí que a veces esos sueños
sólo son eso sueños.
Aprendí amar y llorar al mismo tiempo,
convirtiendo segundos de felicidad ,
en eternidad de soledades.
¡Pero sobre todo aprendí que amarte no vale la pena!