Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
cuando llegue el fin de la luz y no exista
diferencia entre esta soledad que enferma
y el recuerdo de tus labios que todo lo sanaban,
cuando todo de igual,
por ejemplo; estar contigo o la sed eterna,
estar contigo o la mar entera a pedacitos
lloviendo por mis ojos, el desamparo que me da
el vivir inmerso en mí sin mí con todos tus recuerdos
o estar contigo,
cuando la luz se cuelgue de la noche
sin causa sin razón ni epitafios y exhale
sus últimos destellos cual astillas
que se enconen en las sombras
y todo de igual o sea igual a no tenerte,
a perder por fin la esperanza de llorar
por tu regreso o tu regreso sea la utopía
que refresque el aire a mi aliento,
cuando ya no haya nada,
cuando hasta la última letra haya sido ya leída
y no quede forma de atender ni por piedad
el significado de las suplicas,
cuando sea yo el necio que apostó
a creer en tu palabra manteniendo
como aval sólo el color de tu mirada
y de verdad la luz esté cansada y de ella
lo único que quede al cerrar los ojos
sean los fuegos de artificio que brincan
tras los párpados,
guardaré el último aliento
para que tu nombre
sea el que anteceda al amé
del amen de las palabras…
Due 9.12.02 en una tarde en la que sé que el sueño me vencerá antes de la llegada de la luna.
Nota 1. Un día de estos pasará caminando a tu lado el amor de tu vida y tú iras agachado con tu celular tuiteando tonterías sobre tu soledad.
Nota 2
- ¿Oye qué ganas bebiendo tanto alcohol?
-Nada, yo bebo sin afán de lucro.
Nota 3.
- Profe, tiene bonitos dientes.
- Sí, siempre uso hilo dental.
- Se ha de ver muy sexy desnudo. ¡JAJAJÁ! ¡NO PROFE, NO ME SAQUE!
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