El angel RENE
Poeta adicto al portal

Que tal, hoy quiero hablarte como tal vez nunca antes te había hablado. Hay tantos sentimientos dentro de mí que debes conocer, porque el objetivo de sentir algo por alguien, es que ese alguien lo sepa.
Creo que estamos a muy buen tiempo de platicar, nunca es tarde para decirle a una persona lo mucho que se le quiere, que se le admira y que se le aprecia. Quiero hablarte de algunas cosas, de la cuales tal vez ya hemos platicado y quizás de otras no.
Hoy quisiera empezar hablando del pasado. Vienen a mi mente muchos recuerdos, muchas risas, algunos llantos, en fin, un sin número de momentos que hemos pasado juntos, desde que nací hasta la fecha; momentos que sin duda me dejaron algo, momentos que me formaron, que me hacen el hombre que soy. De ti aprendí muchas de las cosas que ahora sé. Tantos valores que tal vez no me dijiste, pero me los enseñaste.
Vienen a mi mente también muchos pleitos; por la escuela, por la casa, por mis modales; pleitos que me enseñaron muchas cosas y sin las cuales tampoco sería la persona que soy hoy en día.
Quiero agradecerte por todos esos momentos, sean buenos o sean malos.
Hoy es tiempo de recordar que siempre hemos hecho un gran equipo, que el amor y la unión han hecho que podamos superar las peores etapas en nuestra vida y por lo tanto no es de sorprenderme que ahora, después de tantos obstáculos, después de tantas caídas sigamos unidos como siempre.
Ahora quiero hablarte del presente, hoy que crecí, en mi corta vida te he tenido a mi lado todo el tiempo, soy un hombre con una ideología propia, tengo mi propia personalidad, mis propios amigos, mis propias creencias, mis propias cualidades y personalidades, todas ellas independientes de ti.
¿No es increíble? ¿No es para sentirte orgulloso?
¡Gracias papá!
Gracias por darme todos los días tus consejos y tu guía para que yo pueda estar preparado para enfrentar al mundo el día que tú faltes. Gracias por haberme dado las armas para tener una opinión que siempre cuente, gracias por haberme dado los valores para poder tomar mis propias decisiones, para poder distinguir lo bueno de lo malo.
Gracias por enseñarme a aprender de mis errores, para poder aprender cada día algo nuevo y superarme. Hoy soy un hombre independiente, gracias a ti a mamá, y no cabe la menor duda de que esto es producto del amor, amor que siempre me han tenido y que han sabido trasmitir.
Hoy quiero pedirte perdón, porque sé que ha habido veces en las que he hecho o dicho cosas que te han lastimado, quiero disculparme y que siempre tengas presente que nunca lo he hecho con el propósito de ofenderte. Sería una estupidez lastimar a propósito a alguien que quiero tanto, pero sé que esto no significa que no lo haya hecho, tampoco significa que no lo volveré a hacer, porque ten siempre la certeza de que nunca lo haré con la intención de lastimarte, es solo que soy un ser humano y como tal suelo cometer errores. Te pido que el día que sientas que te lastimo me lo hagas saber, anticipando quizás una respuesta; lo siento, no fue mi intención agraviarte; estoy seguro que lo hablaremos, nos daremos la mano y quizás un abrazo como siempre lo hemos hecho. De la misma manera quiero que sepas que no te culpo por las veces que me has lastimado, porque sé que sería inaudito que ese fuera tú propósito. Soy consciente de que todo lo que haces, es lo que crees que es mejor para mí y eso te lo agradezco con toda mi ser. Eres mi mejor amigo papá, se que siempre seremos eso; ¡Amigos!
Hoy quiero hablarte del futuro, se que envejecerás, he visto como algunos hijos se apartan de sus padres cuando se convierten en una molestia, se que suena duro, pero camino a la vida he visto esos casos.
He visto que también es imposible devolverle a los padres la misma atención que nos tuvieron cuando fuimos pequeños, debido a que nuestra familia se convierte en nuestra prioridad y no se tiene el mismo tiempo que ustedes nos dedicaron para correspondérselos. Sin embargo, papá, algo si te puedo prometer. Prometo siempre estar al pendiente de ti, prometo ser tu amigo por siempre, prometo hacer tu vejez feliz, prometo que siempre sentirás mi cariño y admiración, prometo que trascenderás.
Hoy papá, quiero hablarte de la muerte. Llegará el día que iras a descansar, sé que morirás, sé que llegara el día en que ya no te tendré físicamente, todos morimos, eso es seguro, así que ahora en vida quiero decirte todo esto, porque es tan importante para mí, como se que lo es para ti, siempre será importante darnos un espacio de padre a hijo.
Quiero que sepas que tu vida tuvo un sentido clave en mi vida, y que, cuando mueras, vivirás en el recuerdo de todos los que te conocimos, estarás en nuestro corazón y habitarás en nuestra mente. Tú esencia estará principalmente en mi personalidad, en la de mi hermano, estarás presente en todas las cosas que aprendí de ti. Cuando la gente me vea, sabrá que soy tu hijo, no se tendrá que decir. Te traigo por dentro y por fuera, tengo tus consejos, tu sabiduría, tu forma de ver el mundo, tu sentido del humor, todo lo que aprendí de ti y que ahora es mío.
Ahora vives en las personas que has trascendido, vivirás en la educación de mis hijos y en la de los hijos de mis hijos, quizás por muchas generaciones más. Quizás a eso se refería mi Señor Jesús al decir que el amor es parte del camino de la vida eterna. Papá en cierta forma ya eres inmortal, hoy llego el momento de resumir toda nuestra vida juntos, hoy llego el momento de hablarte con el corazón.
Te amo papá: gracias por estar, gracias por ser, gracias por darme la vida, porque eso es lo que siempre has hecho, darme la vida
Tu hijo
Casualmente encontré esta carta que le escribí hace mucho tiempo a mi padre, aun vivía, y había olvidado que había escrito esta carta a mi viejo, buscando algo entre sus cosas, la encontré y me hizo reflexionar mucho, hoy mi viejo ya descansa en paz, hoy quise compartirla a cinco meses de su deceso...
El ángel RENÉ
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