XAnnX
Poeta adicto al portal
Eres el sol,
protector que ilumina el más triste día,
mientras yo ilumino la noche,
con un poco de luz que me regalas.
Luna y sol, noche y día,
lejanos, pero a la vez tan unidos.
Las diferencias nos unen.
Destinados a estar separados,
pero nos amamos a escondidas,
sin que la tierra se de cuenta,
sin saber que pensará ella.
Nos separa
y sin embargo nos unimos en cuerpo,
nos unimos en alma.
Él es el sol que con su fuego
llena de emoción mi vida,
con su luz me da luz en la más sola oscuridad.
Yo la luna,
tan blanca y pálida,
triste muchas veces,
llorando en silencio con las estrellas.
Espero a que él le de vida a mi oscuridad,
que me llene de su más incandescente luz.
Y sin que la tierra se de cuenta me acerco,
me uno a él, el deseo me lleva de la manera más inexplicable
y justo en el momento en la tierra ya no ve,
corro hacia él y el eclipse de amor sucede,
penetrante sol ardiente,
su alma y la mía se besan,
cuerpo a cuerpo nos amamos.
¡Rápido!
¡Rápido!
Antes que los ojos curiosos nos vean.
Sus caricias, sus besos,
sus sublimes manos sobre mi cuerpo,
penetrando cada fibra de mi ser,
tocando cada espacio oculto en mi,
buscando la manera de llegar rápidamente al más sublime placer.
Todo tan rápido pero tan celestial.
El eclipse poco a poco se acaba,
me quedo con ganas de tenerlo entre mis brazos,
de nunca volver a soltarlo.
Pero nuestro destino es estar separados,
seguir fingiendo que somos diferentes
y que nunca intentamos unirnos,
que ni siquiera nos conocimos.
Pero en cada eclipse nos amamos,
en secreto seguimos anhelando
que desaparezca la tierra y estar siempre juntos
para eternamente amarnos.
protector que ilumina el más triste día,
mientras yo ilumino la noche,
con un poco de luz que me regalas.
Luna y sol, noche y día,
lejanos, pero a la vez tan unidos.
Las diferencias nos unen.
Destinados a estar separados,
pero nos amamos a escondidas,
sin que la tierra se de cuenta,
sin saber que pensará ella.
Nos separa
y sin embargo nos unimos en cuerpo,
nos unimos en alma.
Él es el sol que con su fuego
llena de emoción mi vida,
con su luz me da luz en la más sola oscuridad.
Yo la luna,
tan blanca y pálida,
triste muchas veces,
llorando en silencio con las estrellas.
Espero a que él le de vida a mi oscuridad,
que me llene de su más incandescente luz.
Y sin que la tierra se de cuenta me acerco,
me uno a él, el deseo me lleva de la manera más inexplicable
y justo en el momento en la tierra ya no ve,
corro hacia él y el eclipse de amor sucede,
penetrante sol ardiente,
su alma y la mía se besan,
cuerpo a cuerpo nos amamos.
¡Rápido!
¡Rápido!
Antes que los ojos curiosos nos vean.
Sus caricias, sus besos,
sus sublimes manos sobre mi cuerpo,
penetrando cada fibra de mi ser,
tocando cada espacio oculto en mi,
buscando la manera de llegar rápidamente al más sublime placer.
Todo tan rápido pero tan celestial.
El eclipse poco a poco se acaba,
me quedo con ganas de tenerlo entre mis brazos,
de nunca volver a soltarlo.
Pero nuestro destino es estar separados,
seguir fingiendo que somos diferentes
y que nunca intentamos unirnos,
que ni siquiera nos conocimos.
Pero en cada eclipse nos amamos,
en secreto seguimos anhelando
que desaparezca la tierra y estar siempre juntos
para eternamente amarnos.
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