¿Que si te vas no queda nada?
Claro que queda y queda mucho,
queda un océano para ocupar tu lugar,
uno tan azul como movido,
que alborota mi tranquilidad
inunda mi balsa y a veces...
sin pensarlo...
moja un poco mis orillas.
Queda una llama incandescente,
tan roja como intocable,
que acompaña mis noches,
ilumina mis ideas distraídas,
le da color a mi timidez y a veces...
sin pensarlo...
calienta un poco mis noches.
Claro que queda y queda mucho,
queda un océano para ocupar tu lugar,
uno tan azul como movido,
que alborota mi tranquilidad
inunda mi balsa y a veces...
sin pensarlo...
moja un poco mis orillas.
Queda una llama incandescente,
tan roja como intocable,
que acompaña mis noches,
ilumina mis ideas distraídas,
le da color a mi timidez y a veces...
sin pensarlo...
calienta un poco mis noches.