salerin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Acero frío de mi daga humilde
que traspasas mi sentir.
Palabra ciega que no habla
embutida en la oscuridad del lamento.
Tristeza arraigada en el silencio,
fuente perenne de la ceguera
que nubla mis ojos.
Estrella apagada de mi sol eterno,
luna de mis noches negras
testigo de mi desesperación.
¿Donde estás?
pulsa el interruptor de mi vida,
enciende mis estrellas,
vuelve a brillar en mis ojos
lucero de mis noches grises.
Desata el silencio que anuda mi boca,
bombea la sangre de mi pasión sin freno,
haz que el mundo se cierre a mis espaldas
y solo caminaré por la piel de tu recuerdo.
Anuda mis besos a tu boca
y guarda el silencio de una mirada
que determine que: de nuevo surgió el amor.
que traspasas mi sentir.
Palabra ciega que no habla
embutida en la oscuridad del lamento.
Tristeza arraigada en el silencio,
fuente perenne de la ceguera
que nubla mis ojos.
Estrella apagada de mi sol eterno,
luna de mis noches negras
testigo de mi desesperación.
¿Donde estás?
pulsa el interruptor de mi vida,
enciende mis estrellas,
vuelve a brillar en mis ojos
lucero de mis noches grises.
Desata el silencio que anuda mi boca,
bombea la sangre de mi pasión sin freno,
haz que el mundo se cierre a mis espaldas
y solo caminaré por la piel de tu recuerdo.
Anuda mis besos a tu boca
y guarda el silencio de una mirada
que determine que: de nuevo surgió el amor.
Última edición:
::