Maia
Poeta recién llegado
Veo el reflejo de tu espalda
cultivada entre migas y colillas.
Un invisible en el piso,
dos pies cruzados.
Una voz constante, sonido pétreo
y la plúmbea sensación de huir.
Corazones enarbolan tobillos,
cordones desatados de
zapatillas rotas,
como el devenir de una ebriedad
inconclusa, arrebatada,
mutilas mi corazón de macramé
cultivada entre migas y colillas.
Un invisible en el piso,
dos pies cruzados.
Una voz constante, sonido pétreo
y la plúmbea sensación de huir.
Corazones enarbolan tobillos,
cordones desatados de
zapatillas rotas,
como el devenir de una ebriedad
inconclusa, arrebatada,
mutilas mi corazón de macramé