[TABLE="class: cms_table_cms_table_ecxNOBORDER"]
[TR]
[TD][TABLE="class: cms_table_cms_table_ecxNOBORDER"]
[TR]
[TD][TABLE="class: cms_table_cms_table_ecxNOBORDER"]
[TR]
[TD][TABLE="class: cms_table_cms_table_ecxNOBORDER"]
[TR]
[TD][TABLE="class: cms_table_cms_table_ecxNOBORDER"]
[TR]
[TD][TABLE="class: cms_table_cms_table_ecxNOBORDER"]
[TR]
[TD][TABLE="class: cms_table_cms_table_ecxNOBORDER"]
[TR]
[TD]
En tu espacio decidido
La lucha es con la firmeza del cuerpo, que te exige,
es con la presión del deseo subiendo por la sangre,
es con la acerina fe, llena de tu presencia persiste,
es contra el pensamiento que solo sabe extrañarte.
La guerra es con los nervudos sentimientos, se embisten,
a traición hacia la mortecina razón en crucial combate.
Es con esta beligerante ausencia si a buscarte insiste,
para hallar en su amplio vacío a tu cuerpo en los paisajes.
La reyerta es con esta belígera y acérrima tristeza;
soberana del dolor con su resolución de liquidarme,
y yo ante ella indefensa, sin armas, sin valor, sin tregua,
deshecha en sus brazos como peregrina luz de una tarde.
Y la batalla es con el raigambre de emociones agitadas,
al enarbolarse suicidas por mis días en pertinaz ataque;
las que desploman a mi cuerpo como lábil estructura,
porque me estremece su movimiento sísmico de amarte.
Nancy Santiago Toro
Todos los derechos reservados©
http://www.nancysantiagotoro.com
[/TD]
[/TR]
[/TABLE]
[/TD]
[/TR]
[/TABLE]
[/TD]
[/TR]
[/TABLE]
[/TD]
[/TR]
[/TABLE]
[/TD]
[/TR]
[/TABLE]
[/TD]
[/TR]
[/TABLE]
[/TD]
[/TR]
[/TABLE]