Elisalle
Poetisa
Señorita…
No,
a usted no la dejo entrar.
no ha lugar para sus quejas,
ya sé que fui su casera
pero –olvide-
No seré más su plañidera
postergándome a mí,
pensando solo en usted,
sirviéndole a usted,
gastando la vida entera.
No,
Usted vició el aire
necesario para respirar,
ya empiezo a renovarlo
y a poner punto final
a esta seguidilla de batallas
que desgastan y enferman.
Hay derecho a que no duela más
después de haberme por usted,
entregado siempre.
¿Que soy egoísta?
¿Qué gané con no serlo?
Solo malevas ausencias.
Yo vengo de vuelta
a disfrutar lo que queda,
bloqueando sinsabores,
ni una lágrima por ellos.
Me cansé
¡Fuera!
Muy lejos de mi puerta,
para usted ya no está abierta,
Señorita Pena…
No,
a usted no la dejo entrar.
no ha lugar para sus quejas,
ya sé que fui su casera
pero –olvide-
No seré más su plañidera
postergándome a mí,
pensando solo en usted,
sirviéndole a usted,
gastando la vida entera.
No,
Usted vició el aire
necesario para respirar,
ya empiezo a renovarlo
y a poner punto final
a esta seguidilla de batallas
que desgastan y enferman.
Hay derecho a que no duela más
después de haberme por usted,
entregado siempre.
¿Que soy egoísta?
¿Qué gané con no serlo?
Solo malevas ausencias.
Yo vengo de vuelta
a disfrutar lo que queda,
bloqueando sinsabores,
ni una lágrima por ellos.
Me cansé
¡Fuera!
Muy lejos de mi puerta,
para usted ya no está abierta,
Señorita Pena…
Margarita
01/02/2013
01/02/2013
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