Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Talión
Me perdonas y no quiero tu perdón.
Se amontonan los errores conquistados
por los altos chaparrones del amor
que quisieron ver la ley de los pecados.
Cómo puedo aceptar tu galardón
si después de cada quien y tanto daño,
todo el daño es lo que es cuando el talión
de venganza y caridad es fiel apaño.
Qué dirás cuando no sepas perdonar
y te veas como yo frente al doblado,
que no pide a tu constancia descontar,
el adúltero común del que es amado,
sin tener de mi fe en que sombrear
enemigos del mismísimo diablo.
Ahora me perdonas
porque tu daño pasó y estás con otro...
Sé feliz sin intentar querer mi voto.
Me perdonas y no quiero tu perdón.
Se amontonan los errores conquistados
por los altos chaparrones del amor
que quisieron ver la ley de los pecados.
Cómo puedo aceptar tu galardón
si después de cada quien y tanto daño,
todo el daño es lo que es cuando el talión
de venganza y caridad es fiel apaño.
Qué dirás cuando no sepas perdonar
y te veas como yo frente al doblado,
que no pide a tu constancia descontar,
el adúltero común del que es amado,
sin tener de mi fe en que sombrear
enemigos del mismísimo diablo.
Ahora me perdonas
porque tu daño pasó y estás con otro...
Sé feliz sin intentar querer mi voto.